viernes, 23 de junio de 2017

5 Reglas Para Derretir Con Un Elogio Inteligente A Una Mujer Inteligente


La inteligencia es tu mejor y más poderosa cualidad.

Es absolutamente la inteligencia, la que te abrirá cada puerta y te hará destacar del resto.

La inteligencia sí es atractiva, es sexy, es tu arma más poderosa, es absolutamente legal, y además, fascina.

Empecé diciendo esto porque hacer un elogio sin inteligencia, es común, sin valor, y obviamente jamás tendrá el efecto que esperas.

En cambio, hacer un elogio con inteligencia, estoy seguro de que puede maravillar y desarmar a quien sea.

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1. Los elogios no valen lo mismo de cualquiera.

A ver. Lo diré de forma realista pero quizás no te va a gustar, y de ser así, no te enojes, mejor cambia.

Si para ella, eres un hombre cualquiera, sin características ni cualidades notables, sin cierto nivel de atractivo, tu elogio no vale.

Esa chica podrá decirte un “gracias” amable, pero por supuesto que no va sentir lo que se supone que debería hacer sentir un elogio.

Sin duda, reconocer una cualidad admirable de una mujer, se sentirá diferente para ella, según cómo ella te vea.

Repartir elogios si tú no mereces algunos, no funcionará para ti.

Hay una frase… Dice que no aceptes una crítica constructiva, de alguien que no ha construido nada, y parcialmente, estoy de acuerdo.

De alguna manera, las críticas, se toman de quien vienen, y los elogios también.

A ver. Sí puedes elogiar, seas quien seas, pero si quieres que un elogio tuyo tenga el impacto que deseas, tú debes tener ese impacto.

Entonces, antes de repartir elogios, trabaja en ti, para que un elogio tuyo de verdad tenga el poder que debe tener.

Si no trabajas en ti, repartirás elogios olvidables toda tu vida. Elogios que no provocarán nada.

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2. Los elogios deben ser espontáneos, repentinos, frescos.

Aunque estoy diciendo que debes poner inteligencia al reconocer algo bueno de alguien, no estoy diciendo que lo pienses demasiado.

Un elogio no es valioso si está preparado, si no nace espontáneamente.

Y en cambio, puede ser lo más grande del día de una persona, si repentinamente la sorprendes y lo dices con verdadera sinceridad.

Hay una regla de vida que me encantaría que hicieras tuya: Las palabras buenas y bien intencionadas, siempre valen más afuera, que dentro.

¿Qué te cuesta reconocer algo admirable de alguien? Nada. Y algo que para ti no vale nada, puede ser literalmente inolvidable para esa persona.

Y entonces, si notas que algo de una persona brilla de manera muy especial, díselo.

El título aquí dice que para una mujer, pero en realidad, no. Un elogio sincero le puede pertenecer a cualquier persona que lo merezca.

Si en tu cabeza sólo una mujer hermosa o sexy puede merecer elogios, tú tienes un gran problema de visión, porque los elogios no son sólo sobre la belleza.

Si de repente, de la nada, te sientes sorprendido porque descubriste una fantástica cualidad en equis persona, ese es el momento perfecto para hacer un elogio.

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3. Los elogios no son obsequios que das esperando a que te los devuelvan, y entonces, no, no los busques de vuelta.

A veces, esperamos que al decir algo bueno a alguien, esa persona nos diga algo bueno de vuelta, y seguro pasará la mayoría de veces, pero no lo esperes.

El elogio no es para ti, o sea, no lo digas porque lo que quieres para ti. No te pertenece a ti, sino a otra persona.

Piensa en un elogio, como si se tratara de algo que una persona merece, y tú lo encontraste, y sabes que le pertenece.

No debe haber ningún interés de ganar nada a cambio, tan sólo el deseo genuino de reconocer una fantástica cualidad en esa persona.

Ahora. No deberías necesitar elogios, pero si los quieres, gánate los tuyos. Hazte merecedor, y la gente te los dará porque a ti te pertenecen.

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4. Mejor elogiar lo que una persona se ha ganado y por lo que ha trabajado, que aquello que ha tenido toda su vida.

La gente, a veces sólo vemos la primera capa, la belleza física de una persona, pero si no cambiamos el chip, nunca veremos más allá.

A ver. Quiero decir. Si una persona tiene un precioso color de ojos, o una genética bellísima… Aun siendo muy notable, eso no lo ha trabajado ella.

¿Cómo va a saber una persona lo que vale algo que ella misma no se ha ganado?

Y no digo que no puedas reconocer la belleza, sólo digo que es más valioso reconocer lo que una persona realmente se merece.

Es mejor reconocer lo que una persona se ha ganado por sí misma. Una, porque lo merece, y dos, porque sabe lo que vale.

Si la belleza te ciega, no verás más que eso.

No verás que una persona está vacía, si es que la está, ni tampoco te darás cuenta que una persona tiene gran sustancia, si es que la tiene.

Y si tratas a una persona vacía como si tuviera sustancia, o viceversa, si tratas a una persona de gran sustancia como si fuera cualquiera, vas muy mal.

Si sólo ves la belleza más superficial, la primera capa de una persona, y te quedas ahí, jamás verás las mil y un cosas por las que quizás sí se merece gran reconocimiento.

Las mil y un cosas que sí merece, en las que sí puso pasión, en las que sí trabajó, por las que realmente desea y por las que merece ser distinguida.

Cosas como su inteligencia, su valentía, su buen gusto, su actitud, su pasión, su esfuerzo, su dedicación, su lucha, su fortaleza.

Es en aquellas batallas que dimos detrás del escenario, cuando nadie más veía, dónde más deseamos en secreto ser reconocidos.

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5. No elogies para gustarle a una mujer.

En todo caso, si elogias, quizás significa que ella te gusta a ti, pero no implica lo contrario.

Elogiar, y atraer, son cosas bien distintas, y si no entiendes la diferencia, estarás perdido en esto el resto de tu vida.

Atraer, no es algo que haces sobre las personas, es algo que haces sobre ti mismo, algo que las personas notan de ti, y luego se sienten atraídas.

Ahora. Elogiar, es muy simple, es reconocer repentinamente algo muy brillante en una persona.

No elogias para atraer. Jamás. Ella nunca dirá “¡Oh! ¡Qué bonito elogio, ahora me gustas!”. No.

Si elogias, hazlo porque de forma sincera y espontánea, viste algo brillante que merece ser reconocido, pero repito, no confundas elogiar, con atraer.

Atraer es aparte. Atraer es otra historia. Atraer tiene todo que ver contigo y lo que tú eres, y lo que tú proyectas.

Atraer es algo que trabajas en ti, y desde ti genera un impacto en la gente que te rodea.

Atraer tiene todo que ver con lo que tú sientes y comunicas. Y eso es exactamente lo que seguiremos trabajando juntos, así que… ¡Arre!

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