miércoles, 22 de marzo de 2017

Cómo Ser Feliz Y Positivo, Y Cambiar Tu Calidad De Vida - Psicología Del Autoestima Y La Felicidad


El león cree que todos son de su condición.

De alguna manera, cada persona tiene su propia interpretación del mundo, y sus propias experiencias en él. Cada persona creerá que la realidad es tal como ella la ve, sin alternativas ni variaciones, aunque para nada sea así.

Más aterrizado, quiero decir esto:

Un chico te podría decir que las mujeres son muy difíciles, que nadie las entiende, y que hay que tener mucha suerte para que una te haga caso. Eso es verdad, en su universo.

Otro chico podría decir que conquistar a una mujer es muy sencillo y muy divertido, que sólo hace falta ser tú mismo y dejarte llevar. Eso también es verdad, en su universo.

Una mujer podría decir que todos los hombres son iguales, que los detesta, que no se puede confiar en ellos. Sí, en su mundo sí.

Otra chica podría decir que le encantan los hombres, que tiene muchos más amigos varones, porque a las mujeres siempre les cae mal. También es verdad, en su mundo.

Todos, aunque están describiendo universos sociales totalmente diferentes, tienen razón.

Cada persona habla únicamente del universo que conoce, tal como al articular palabras, sólo podemos utilizar las que conocemos. Tal como jamás podrías hablar de música que no conoces, y tal como jamás podrías hablar de un país que no conoces.

Todos, cada persona, y aunque suene raro, viven en su propio universo, y todo su sistema de reglas, para su perjuicio o beneficio, se basa en sus propias experiencias.

Hoy quiero hablar de una experiencia, tiene ya bastante tiempo, pero todavía la recuerdo mucho.

Hace ya algunos años, cuando yo aún asesoraba la mayoría de cambios de look, me tocó trabajar con un chico.

En ése evento, mi trabajo no es tu personalidad, ni tu perspectiva sobre las cosas, ni tu forma de desenvolverte, ni obligarte a salir de tu zona de confort. No, mi único trabajo en el cambio de look, es guiarte y enseñarte lo que necesitas para verte mucho mejor a como te ves ahora. Es todo.

El punto es que este chico, era demasiado, demasiado agresivo y hostil con cada persona. Se le notaba un montón de odio, desprecio y resentimiento, todo el tiempo. Siempre que se refería a alguien, lo hacía como “la gorda”, “el maricón”, “el indio”, “la zorra”, “el que está lleno de barros”.

Creo que soy bastante tolerante, trabajo con muchas personas, todas son muy diferentes, y nunca, o casi nunca, alguien me cae mal. Pero, no soporto que alguien sea tan agresivo con los demás, y este chico, se hacía detestar cada que se refería a otros de manera tan despectiva.

Ahora, si te lo preguntas, si este chico era muy “lo que sea”, como para sentirse superior a otros, o cualquier cosa parecida, no, jamás, de ninguna manera. Mejor dicho, sí, era sobresalientemente negativo, desde cualquier punto de vista que lo vieras, y no dejaba nunca de criticar los “defectos” de cada persona.

Obviamente él no se veía bien, y no se vestía bien, pero ese no es problema porque para eso estábamos ahí. Lo que estaba terriblemente mal es que era demasiado invasivo, agresivo, despectivo, sucio y súper inadaptado en todo.

Si él hubiera estado en otro tipo de evento, mi trabajo habría sido precisamente trabajar con él para superar eso. Pero en un cambio de look, creo que no tengo derecho de hacerlo, porque, él me había pedido consejo sobre su apariencia, no sobre su personalidad.

Para las personas, era muy evidente que él las estaba señalando y burlándose con la intención de herirlas. Me desquiciaba, y creo que sólo puedo decir eso de dos o tres personas, contándolo.

Al final sí hablé con él, y no por mí, pues como sea, la vida de otros, no afecta ni altera la calidad de la mía, y además, se gasta menos energía ignorando a personas como él. Pero sí hablé con él, porque si él lograba entender lo que iba a decirle, podría reconfigurar su vida para mejor, y dejar de arruinar la vida de las personas susceptibles a sus comentarios.

Si al final, él podía entender lo que iba a decirle, habría sido para él como si viajara a otra dimensión a vivir y experimentar un universo diferente al que conocía.

Ahora ¿Qué es lo que estaba pasando?

El comienzo de todo, no lo sé. No sé quién puso la primera huella de lodo en su universo. No sé qué fue primero, si cuando era pequeño, le hicieron daño, y se llenó de rencor. O, si cuando era pequeño, fue desagradable alguna vez, sin querer, le hicieron bastante daño, y entonces, se llenó de rencor.

El punto es que, aunque lo pareciera, él no era agresivo exactamente porque quisiera, sino por inercia.

Nadie se autogenera malas experiencias y malas relaciones porque quiera. Nadie sufre y tiene una vida terrible, por gusto. Sí por su responsabilidad, pero no por gusto.

No, no, no. Él estaba sufriendo en su propio mundo, y tan sólo se estaba desenvolviendo como creía normal en el tipo de mundo que él vive.

¿Qué si creo que a él, lo trataban siempre, de la misma manera que él trata a los demás? Claro. No dudo que la gente lo trate igual o peor. Hasta a mí me daban ganas de ahorcarlo.

No dudaría que la gente lo deteste y sienta asco hacia él, tal como él reflejaba hacia los demás. No dudo que la gente prefiera evitarlo. Si hasta yo, que sé que no era totalmente culpa suya, habría preferido evitarlo. Y no dudo que a él, quizás ya acostumbrado, la gente lo humillara tal como él intentaba humillar a cada persona.

A veces, hay que aprender que realmente, pocas cosas son personales, y no deberíamos tomarnos nada, como si fuera directamente hacia nosotros. Porque cada persona, tan sólo convive con los demás, como considera que es normal, como sabe y como puede hacerlo.

No importa mucho cuándo empiezas a configurar tu universo y por qué lo configuras así, pero lo que hagas, se va a reforzar para mejor, o para peor, cada día.

Este chico del ejemplo, era humillado y despreciado, y casi seguramente, odiado. Ese era su mundo. Él, al ser agresivo, tan solo estaba sobreviviendo como podía hacerlo en el universo que conocía.

Tristemente. Como cuando ves a un animalito inocente, pero agresivo, desconfiado o temeroso porque ha sido maltratado. Así pasaba con él. No recuerdo su nombre ni lo diría, pero, así pasaba.

Si la gente lo humilla y desprecia, él querrá humillar y despreciar a los demás, por imitación, resentimiento, odio, la razón que sea, y después, por inercia. Si él trata así a los demás, recibe más de lo mismo, y su cruel universo, se refuerza y se pudre más cada vez.

A él podrías contarle sobre un universo diferente, y decirle que las experiencias que él tiene, y las personas, pueden ser diferentes. Él nunca creería eso, y tendría razones.

¿Por qué? Porque cualquier cosa que tú le digas, no tiene sentido ni puede existir dentro del universo que él ha vivido cada momento, cada día, de toda su vida, hasta ahora.

A veces, hay gente tan hundida en el fango, que hace mucho que no ha visto luz, que se está ahogando pero no sabe cómo salir de ahí. Hace mucho que ni siquiera lo intenta, es más, quizás ya olvidó para siempre que es posible salir de ahí, o que no siempre estuvo ahí.

Hay gente que ha recibido tanto odio, que derrama odio, y deja sus huellitas de odio por donde sea que pase. Lo mismo pasa con la tristeza. Si la tenemos, dejaremos nuestras huellitas de tristeza por donde sea que pasemos.

¿Es culpa suya? Quizás no, yo creo que 99 de cada 100 veces, la gente no sabe lo que está pasando. Tal como cuando usas una loción, y luego te olvidas de que la traías.

Existen montones de universos conviviendo juntos, o, diferentes interpretaciones del mismo universo. Donde puede habitar la peor escoria, lo peor de cada cosa, o, las experiencias más increíbles y maravillosas.

La bondad o la maldad, la plenitud o la escasez, el éxito o el fracaso, la satisfacción o la decepción. Todos como tal, están ahí. Las buenas y malas experiencias, también están ahí, pero experimentamos casi, sólo lo que conocemos y lo que es parte de nosotros.

Todos vivimos y experimentamos cada día, desde dentro de nuestro propio universo, y lo construimos y alimentamos, y crecemos o nos pudrimos en él.

No creo que realmente esté bien o mal, construir tu universo como puedas o como quieras hacerlo, y no creo que haya un tipo de universo “correcto” que todos deberíamos vivir. Creo que es una cuestión más personal, y tan sólo deberíamos tratar de construir el universo en el que deseamos vivir. Y desechar de él, lo que no deseamos.

Quiero decir esto:

El universo donde sí hay hombres, íntegros, diferentes al resto, y que aman y aprecian a una mujer, por lo que es por dentro tanto como por fuera, existe.

El universo donde las mujeres más “fresas”, también son lindas, tiernas, excepcionales, y talentosas, existe.

El universo donde una persona atractiva, atlética, y vanidosa, también puede ser muy inteligente, existe.

El universo donde las personas pueden responder maravillosamente a una sonrisa o a un simple saludo sincero, existe.

El universo donde una persona que parece superficial, también puede ser sencilla, o poseer gran sustancia dentro de sí, existe.

El universo donde una mujer puede tomar la iniciativa con el chico que la atrae, o donde un grupo de chicas pueden gritar piropos a un hombre desde dentro de un auto, existe.

El universo donde la gente es agradable y atenta, y le satisface verte bien, y hacerte sonreír, existe.

Sólo vas a experimentar algo distinto a lo que acostumbras, cuando te topas con una persona viviendo un universo completamente diferente al tuyo. Y vas a tomar de ahí, sólo lo que conoces, porque vas a desenvolverte tal como aprendiste en el universo en el que habitas.

Creo que lo ideal es estar abierto a descubrir lo mejor del universo de otros, para ampliar el tuyo, pero saber distinguir muy bien lo que sí quieres, de lo que no.

¿Y tú, de qué dejas huellitas por donde pasas?

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