viernes, 26 de agosto de 2016

Cómo Ser Un Buen Conversador - 7 Claves Esenciales De Un Conversador Irresistible


A veces creemos que si queremos parecer más carismáticos frente a la persona que nos gusta o tener una buena conversación… Tenemos que contar una gran historia, hacer las mejores preguntas, o contar algo que revele un gran éxito detrás nuestro. Pero estoy seguro de que lo más efectivo no es una conversación en la que tratas de competir, sino una en la que puedes compartir lo mejor de ti.

En ocasiones, la química que logras con una persona, radica simplemente en guiar la conversación hacia su punto clímax o al más emotivo. Cuando descubres que hicieron clic porque ambas partes están hablando de un montón de cosas. Cuando han estado saltando entre uno y otro tema emocionados y sin darse cuenta. O cuando la conversación es emotiva, emocionante, espontánea, y sobre todo cuando te sientes bien hablando sobre cualquier cosa.

Seas hombre o mujer, creo que tienes más probabilidades de gustarle a alguien, entre más pueda conocerte o más puedas compartirle sobre ti.

A veces, cuando no tienes ninguna expectativa respecto a una persona, es a través de una buena conversación que podrías sentirte embelesado o encantado hacia ella. Y creo que hay muchas claves esenciales, pero elegí siete puntos para sacar lo mejor de una conversación con la persona que te gusta.

1. Sé quien realmente eres.

Es obvio que no eres una persona perfecta, y que hay muchas cosas en las que puedes y te conviene mejorar. Pero cada cambio que hagas en ti, en tu personalidad o en tu forma de desenvolverte, hazlo porque tú lo deseas. No para gustarle o agradarle a alguien, porque no quieres dedicarte a complacer los gustos de los demás.

De ahí que aunque tengas miedo de no gustarle a alguien, sigue siendo quien realmente eres.

2. No planees la conversación perfecta.

A veces estamos tan preocupados de que todo salga bien con la persona que nos gusta, que nos sentimos demasiado tensos o como si nos estuvieran evaluando. Tratamos de hacer las preguntas correctas o dar las mejores respuestas, pero si algo tiene una buena conversación, es caos.

No hay preguntas o respuestas correctas, ni opiniones universales que puedan gustarle a todo mundo.

Entre más estés pensando en lo que se supone que deberías preguntar o decir, menos estarás realmente llevando una buena conversación.

Las mejores conversaciones no son perfectas, o precisas, ni ordenadas, todo lo contrario, son bastante caóticas. Son emocionantes, desordenadas, espontáneas, se tocan muchos temas y muchos no se concluyen.

3. Comparte de ti.

Una conversación por sí sola, no tendría ningún sentido si no fuera para compartir.

Tú sabes quién eres, cómo piensas, qué has hecho, qué te gusta, qué te ilusiona o qué te apasiona. Si quieres que la otra persona lo sepa, y que conozca algo más de ti de lo que se ve superficialmente, tienes que compartirlo.

Tu punto de vista, tus cualidades, tus defectos, tus estándares, lo que esperas de los demás… Todo lo que sea importante sobre ti, sólo lo sabrán los demás si tú lo comunicas.

Las conversaciones no empiezan siendo profundas o relevantes. Se vuelven así cuando a través de ella, tienes más recuerdos, haces más conexiones, y empiezas a compartir cosas más importantes sobre ti.

4. Procura mantener la atmósfera más efectiva.

Este es un tema más grande todavía, pero todo los estímulos que sentimos, todo lo que vemos. Cada palabra, cada gesto, los colores, todo absolutamente, invoca imágenes mentales en nuestra cabeza.

Por ejemplo, cuando ves a dos personas pelear, o a un niño sonreír, o a una pareja enamorada.

Aunque tú no seas consciente, tu cerebro automáticamente hace conexiones relacionadas y genera imágenes mentales en tu cabeza. Esa colección de imágenes mentales, generan emociones, y esas emociones, cambian tu estado de ánimo.

Si pudieras detectar cada que esto te pasa, sabrías por qué estás de malas, o por qué estás feliz, o por qué estás triste o por qué sientes motivación.

Bueno, pues esta colección de estímulos que recibes del entorno quieras o no, también la provocas tú en los demás.

No lo sabes ahora, pero cada palabra que utilizas, cada micro-gesto, todo lo que haces, crea estímulos en los demás.

Entonces, quizá tú pienses que la mayoría de la gente es agradable, y amable, y te trata bien… O grosera, desagradable y malintencionada, pero eres tú quien provoca que la gente sea así contigo.

Es clave saberlo porque depende de lo que tú despiertes en las personas, será la versión que conocerás de ellas.

Si expresas alegría, sonríes, reconoces su valor o los motivas a hablar de lo que les importa o les ilusiona… Crearás un montón de imágenes mentales positivas en su cabeza, y serán mejores al estar junto a ti.

5. Ten una verdadera curiosidad por los demás.

No creo que haya forma de explicar esto, pero si es necesario, créelo como acto de fe.

Cada persona, sin importar quien sea, tiene algo valioso que compartir contigo. No importa si es el niño pequeño, o el viejecito enojón, o la persona más humilde. Todos, sin excepción, tienen algo valioso que enseñarte. Y si crees en esta idea, aprenderás a sentir verdadera curiosidad hacia los demás y vas a querer descubrirlo.

Esa es la clave de una gran conversación, tener curiosidad genuina hacia la persona con la que estás.

6. Reconoce las cualidades de los demás.

Al menos la mitad de tu conversación con alguien, no se trata sobre ti y lo que tú tengas que decir, sino sobre la otra persona.

Si casualmente o porque tú la guiaste allí, esa persona se siente emocionada al hablar contigo, querrá seguir compartiendo mucho más.

Si además sabes hacerla sentir reconocida, importante o admirada, o percibe empatía sincera al estar contigo… Ten toda la seguridad de que sentirá placer con tu compañía. Y al final, esa es una de las claves más importantes si hablamos de liderazgo, persuasión, amor o seducción.

No pidas que te elijan y no trates de convencer a nadie, mejor conviértete en su mejor opción. No pidas que una persona sea tu novio o tu novia, o que te valore o que sólo tenga ojos para ti.

Conviértete en su mejor opción, y será tu novio o tu novia, y tendrá ojos sólo para ti, y va a valorarte, porque eres la mejor opción.

7. A veces basta con saber escuchar.

Cuando veas que has guiado a una persona, hacia sus mejores recuerdos o hacia pensar en lo que la emociona o la ilusiona, déjala disfrutarlo.

Si estás en medio de una conversación con alguien, y percibes su emoción, su ilusión o su alegría, simplemente déjale seguir. Únicamente escucha, o has preguntas que la animen a profundizar más.

Vuelvo a lo que decía sobre las imágenes mentales, tú puedes ser un detonador de las emociones de los demás.

Puedes hacer que los demás se sientan orgullosos de sí mismos, emocionados o entusiasmados. Y puedes mostrar empatía y compartir lo que sienten.

Si sabes descubrir y detonar el sentimiento de valía en los demás, te apreciarán de forma sincera.

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Hasta el viernes y recuerda que todo lo que haces, te convierte en quien verdaderamente eres.

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