viernes, 17 de junio de 2016

Cómo Subir Mi Autoestima - 7 Consejos Para Limpiar y Reprogramar Tu Mente


¿Y si te digo que a nadie le importas y que a nadie le interesan tus sueños? ¿Que nadie trabajará por tus metas y que nadie dará un solo paso por ti?

Los demás no trabajarán en tus sueños, trabajarán en los suyos. Pero no es un motivo para molestarte o sentirte mal. Es un motivo para hacerte despertar y entender las “reglas del juego”. Si las dominas, dominarás el juego, si no es que el juego ya te dominó a ti.

Y te quiero poner un ejemplo.

Desde que eras pequeño, o pequeña, has interactuado con personas. Éstas te han dicho lo que opinan de ti, lo que está bien o lo que está mal, y te han tratado con cariño o desprecio.

Te hicieron creer que merecías algo o que no lo merecías, que tenías talento para algo o que no lo tenías. Te hicieron amar tu cuerpo o rechazarlo. Te dijeron lo que creían, te lo creíste, y para bien o para mal, te lo has repetido siempre desde aquella vez.

No importa si no lo recuerdas ahora, no hace falta para que lo lleves en tu mente. Y para haberte hecho levantarte o renunciar.

Lo que los demás creían, y que luego te creíste tú, se convirtió en la imagen que tienes de ti. En tu autoestima, y esa pequeña palabra, ha definido desde entonces cada día de tu vida.

¿Qué pasaría si pierdes ahora mismo tu celular o las llaves de tu casa? ¿Eso alteraría todo tu día, no es verdad?

Pues cuando aceptaste que la opinión de alguien más, se volviera tu opinión sobre ti mismo, eso cambió tu vida para siempre. Y lo que hagas a partir de ahora, también cambiará tu vida para siempre.

De hecho es ciencia, se llama efecto mariposa en la teoría del caos.

Veremos siete reglas del juego, pero no utilizaré las palabras para que suenen bien, o para que sean políticamente correctas. Las utilizaré para darte ventaja.

1.

Los demás no trabajarán en tus metas, trabajarán para ellos, y se relacionarán contigo, bien o mal, según eso combine con sus propias metas.

De ahí que haya quien te vea como enemigo o amenaza. O que si tú eres una esperanza o un apoyo para los sueños de alguien más, quieran estar junto a ti y cambio, estén para ti.

Los demás te querrán o no, o serás importante o no, según el potencial que tengas para influir en sus propias metas. Esto no los hace malos, los hace normales.

Nadie quiere estar junto al eslabón más débil, pero si eres un eslabón fuerte, te querrán en su equipo. Te cuidarán y se acercarán a ti con aprecio sincero porque sinceramente te apreciarán, porque aprecian sus metas.

Por eso vale más trabajar en ser el eslabón fuerte, que en tener contentos a los demás haciendo lo que quieren que hagas. Por supuesto, hay a quienes no les conviene que sepas esto.

2.

La vida comienza donde termina tu zona de confort ¿Y qué es tu zona de confort? Fácil, tu lugar más cómodo y seguro y donde sabes que no corres peligro.

Por eso tu mente quiere mantenerte ahí y se resistirá tanto cuando quieras salir, porque quiere protegerte. Pero tu mente no sabe que comodidad no significa felicidad. Y que podría matarte en vida y hacerte renunciar a todo lo que quieres si deja que permanezcas ahí.

3.

Si caes o te va mal, o estás a punto de renunciar, llora y desahógate, pero no busques culpables, ni pretextos. Ni te pares a lamentarte porque algo no haya pasado o no lo hayas logrado todavía.

¿A los cuántos pretextos o a los cuántos culpables se consigue lo que quieres?

Ahí no está la solución, no la busques ahí. Y tampoco pierdas la esperanza cuando fracases en algo.

Este eres tú, y este es el universo (en video). Si alguien te dice que no existe una forma de lograr lo que deseas. ¿Le crees?

La mayoría de las veces no es que no puedas, sino que te detuviste antes de encontrar la forma. Si te detienes ahora ¿Cómo sabrás que no te quedaste a centímetros de donde deseabas?

4.

Nunca renuncies, piensa en aquella vez que querías algo y creíste que no podías. Dejaste que pasara, elegiste rendirte, tiraste la toalla y te permitiste fracasar. Si lo dejas así, guardarás un nuevo límite en tu mente, entre tu colección de límites.

Persevera, vale la pena continuar aunque sólo quieras rendirte. Sobre todo cuando sólo quieras rendirte, cuando todo parezca ir en contra.

Persiste, porque si triunfas, lo agregarás a tus capacidades y experiencia. Que no es más que un ejército de pequeños o grandes triunfos que estarán a tu lado. Haciéndote el mejor o la mejor en lo que haces.

La gente creerá que así ha sido siempre, que tienes suerte o que te ha sido fácil. La gente no sabrá tu lucha, pero la sabrás tú y eso basta.

5.

A este punto, creo que ya es obvio, no busques la aprobación de los demás.

No permitas que la opinión de los demás definan lo que creerás sobre ti. No permitas que nadie te arrebate un sueño ni la ilusión de iniciar o continuar en algo.

Si alguien te dice algo y te desanima, detente un segundo y reflexiona sobre ello. Entrénate para atrapar tus pensamientos en el aire y no dejar que se instalen sin cuestionarlos.

6.

Si algo duele dentro de ti, te deseo que se pase pronto, pero… no es tan malo sentir dolor. El dolor te recuerda que no deseas continuar así. Que estás en el medio de algo y que debes moverte a otro lugar.

El dolor suficiente te hará avanzar y levantarte de ahí, te obligará a salir de tu zona de confort.

Si algo malo ha pasado, aprovéchalo. Siente cómo quema por dentro y aprieta los puños pero no dejes de moverte y no te acostumbres al dolor. Porque un día te habrás acostumbrado tanto a ello, que te quedarás ahí. Y tus planes y tus sueños se desvanecerán para siempre sin haberte dado cuenta.

A veces lo olvidamos, pero todo lo que hacemos importa. Todo lo que hacemos nos aleja o nos acerca de lo que más queremos.

7.

Cuando se habla de este tema, o cuando se habla de la autoestima, se dice que debes creer en ti. Pero en el mundo real, no crees en ti porque hoy te propongas hacerlo, no es cierto, no pasa.

Crees en ti cuando tiene sentido hacerlo. Crees en tu capacidad de entrenamiento, en tu trabajo. Crees en tu disciplina, en tu voluntad. Crees en tu valentía cuando te has enfrentado a algo. Crees en ti cuanto te has demostrado que puedes hacerlo.

Y sólo formas esa creencia cuando decides tomar acción, y la destruyes cuando te quedas inmóvil.

Creo que la decisión más importante de tu vida no es la que tomarás un día cuando estés feliz y motivado. Sino la que tomes ahora, y en dos minutos, y mañana al despertar, y así cada momento.

Toda la serie de cosas que ocurran en tu vida a partir de ahora, dependerán de lo que hagas en este preciso instante. Lo que hagas en este momento, trascenderá para siempre.

Comparte si quieres que alguien más vea esto.

Hasta el viernes, y recuerda que todo lo que haces te convierte en quien verdaderamente eres.

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