martes, 12 de agosto de 2014

Decídete y háblale a esa chica...


Aún no estoy hablando de cómo hacerlo y tener éxito, ni de cómo debes sonar para proyectar cualidades (voz, modulación, etc.), cómo debes verte para generar atracción (físico, estilo, lenguaje corporal, etc.), o qué debes decir en cada momento (imágenes mentales y sentimientos que tus palabras provocan en ella, etc.).

Tus padres, tu familia y amigas seguramente te hicieron creer que debías ser atento, amable, procurarla en todos los sentidos y hacerle saber cuánto te gusta para que se fijara en ti y te eligiera de entre sus demás pretendientes, pero amigo, ese es el camino que lleva directo hacia ser “su mejor amigo”. Si quieres no me escuches a mí, escucha al sonido de la puerta azotándose en tu nariz, cuando ella elija a otro, que, perdona que te lo diga, sea mil veces más “atractivo” que tú.

Paréntesis: Atractivo suena únicamente a físico, pero no es así. El carisma, la felicidad o ser interesante también atraen.

Está bien ser amable, atento y hacerle ver que hay cualidades que admiras de ella. Lo que está mal es que eso sea lo único que sabes hacer. Así jamás representarás para ella esa figura de hombre que la atrae, la enamora, la hace soñar, ilusionarse, imaginar y desear.


Como sea, había dicho que ese no era el tema de hoy, sino todo lo que sucede antes de pararte frente a ella y decir la primera palabra: Ese momento en que tomas la decisión de hacerlo.

¿Cuántos hombres se conforman con ver pasar a esa hermosa mujer, verle el trasero y comentarlo con sus amigos cuando por dentro saben que les faltan huevos motivos para acercarse? Pues, prácticamente, casi todos.

Cuando ves a esa hermosa chica, un proceso mental tóxico que se activa en tu cabeza convenciéndote de que esa chica es inalcanzable, que tú eres demasiado torpe, que no sabes qué decir o que harás el ridículo, etc.

Quiero ofrecerte 7 puntos y una nueva perspectiva para que en ese momento tomes la decisión correcta:



NÚMERO 7
Si no le hablas a esa chica, alguien más lo hará.

Así es, habrías podido ser tú, y si no, ten la seguridad de que será otro.

Ella besará los labios de alguien, disfrutará momentos románticos o sexuales salvajes, enviará mensajes de buenos días o buenos días, y le sonreirá a otro, pero podías haber sido tú.



NÚMERO 6
¿Qué puedes perder?

¿Tienes miedo a hacer el ridículo? ¿A ser rechazado? ¿A que la gente vea lo torpe que eres?

¡Por dios! Ya has sido rechazado antes, ya has hecho el ridículo antes y seguro que aún eres torpe en muchas cosas. ¿Cuál es tu problema?

No existe algún hombre que no haya sido rechazado nunca. ¿Crees que esos chicos de revista no han sido rechazados nunca? Amigo, ya te digo yo que sí. He dado seminarios a chicos que parece que los ángeles los dibujaron a pincel, y no sólo se les dificulta como a cualquiera, sino a veces más.

Si no lo haces, automáticamente se convierte en fracaso.



NÚMERO 5
¿Estás viviendo, o sobreviviendo?

Se entiende lo que quiero decir ¿no? Que vale la pena tomar el riesgo.

Vale la pena atreverte y sentir en carne propia esa emoción de cuando haces algo nuevo, esa energía en tu pecho, ese cosquilleo en tu cuerpo y tus labios.

¿Si tu vida fuese una película en alguna sala de cine, qué debería hacer ahora mismo tu personaje?



NÚMERO 4
Encuentra más razones para hacerlo que para no hacerlo.

Lo decía más arriba. A veces, tu mente se encarga de darte razones para NO hacerlo, pero es tu cerebro, es tuyo, trabaja para ti. Por cada razón para no hacerlo, encuentra una para hacerlo.

Si tu cerebro te dice que eres torpe, bueno, algún día tendrás que dejar de serlo. Hazlo.

Si tu cerebro te dice que eres feo, bueno, entonces sé interesante. Hazlo.

Si tu cerebro te dice que esa chica parece mamona, bueno, sería interesante conocer su sonrisa y comprobar que te equivocabas. Hazlo.



NÚMERO 3
Ponte límites, no te permitas no hacerlo.

Desear algo y no intentarlo, no es tan malo, aparentemente, pero puede que éste haya sido tu patrón de conducta los últimos años, y de ser así, probablemente seguirás repitiéndolo toda tu vida.

¿Eso está bien para ti? ¿Estás dispuesto a que así sea siempre? ¿De verdad, eres sólo un patético perdedor? Si sí, ríndete ya y no te lamentes más, no es necesario. Pero si no, ¡Haz algo ahora!



NÚMERO 2
Si no estás plenamente feliz, evita seguir siendo “tú mismo”.

No le des demasiadas vueltas. Tú sabes si eres completamente feliz así como estás, o si deseas más. No se trata sólo de hablarle a una chica sino que tal como el punto anterior, probablemente el conformismo y la inacción sean patrones muy tuyos y no sueles enfrentarte a nada medianamente importante.

Si necesitas hacer algo, como conocer a nuevas personas, vivir más y vivir mejor, o si estás inconforme con lo que tú mismo sueles obtener, cambia, ponte de pie con los pies muy firmes y haz lo que sea necesario.

¿Por qué habrías de conformarte con seguir siendo el mismo?



NÚMERO 1
No te pierdas de las experiencias nuevas.

¿Alguna vez viste esa película de Jim Carrey, “¡Sí señor!”, en donde le obligan a decir “Sí” a todo, encuentra a una increíble mujer y viven felices para siempre?

Pues bueno, es una película, pero funciona. No tienes que decir que sí a todo, no eres un robot. Pero siempre que tengas otra opción, elige la que te obligue a salir de tu zona de confort.

Cosas como hablarle o no a una chica, o apuntarte a clases de actuación o no, o arriesgarte a equis proyecto o no. Siempre elige aquello que te obligue a salir de tu miserable zona de confort.

Si lo haces, verás cómo tu vida va llenándose de nuevas experiencias. Créeme, si lo haces todos los días, todos los días agradecerás haber tomado esa decisión.

La gente que te detesta desea que te mantengas inmóvil ¿les darás el gusto?

Hasta aquí por ahora, pero antes, escucha "Noreste caliente" y aunque no es norte, nos vemos en Guadalajara.

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