sábado, 6 de enero de 2001

Noche de Sexo



Este título sólo me trae a la mente una cosa: Reggaetón.

Pero bueno, no se trata de eso. Últimamente me gusta más escribir, supongo que al hacerlo más frecuente se convierte en hábito y se vuelve más sencillo. Pero tengo un gran problema, y es que no sé escribir poco, me da no sé qué dejar inconcluso un tema, no aclararlo para que lo entienda cualquier persona o dejar que se pierdan los detalles.

Como sea, aprenderé a escribir poco para hacerlo más frecuente y no abandonar por meses este blog y a la gente que me lee.

Ayer en la noche, casi a punto de la madrugada, llamó a mi celular una vieja amiga. La conozco de la uni pero hacía casi tres años que no la veía. Habíamos platicado por WhatsApp y por teléfono pero sólo para discutir asuntos filosóficos. Siempre detesté y al mismo tiempo me fascinó que me discutiera y cuestionara absolutamente todo.

Ya saben, tipo “el ser no es ser sino una posesión de su propia naturaleza” y cosas así que dices “Weee, por fa ¡Cállate!”.


Bueno, como saben, o quizás no saben, soy un aficionado de la fotografía. Ella lo sabe, ha visto algunas de las fotografías piratas casi profesionales que hago en la sala de mi depa y me preguntó si podía tomarle fotos a ella.

— Si, si quieres, pero ¿te late la semana que viene?

— ¿Estás en tu depa?

— Sí.

— Dame la dirección y sales por mí.

— ¿Estás loca?

— ¿Puedes o no?

— ¡Qué intensa!

— La dirección…

— Me caes mal pero me late cuando eres así.

No hay muchas mujeres así, no me gusta que decidan por mí pero no quería decirle que no, no podía decirle que no, a ella no.

Estaba ocupado, de hecho estoy ocupado, pero podía dedicarle un ratito, tomarle fotos y discutir alguna cosa filosófica. No me hacía mal descansar un rato.

Llegó en su coche, bajé, le dije dónde se estacionara y subimos al depa. Ella traía su bolsa y una pequeña bolsa extra con ropa… sensual.

Quería que le tomara fotos eróticas.

Admito que pocas veces me sorprende así una mujer, normalmente soy yo el desinhibido y exhibicionista provocador, pero no pasa nada cuando ellas quieren ese papel. También es muy rico.

Como sea, bien podría ella querer sólo las fotografías y nada conmigo, y por mí no había problema.

Me atrae, claro, es guapa, tiene ojos claros, cabello castaño, piel morena clara, es una mujer interesantísima y un poco loca, pero cosa normal. Me gusta tener amigas en plan cero sexual, y no tenía intención de seducirla.

Le tomé algunas fotos, le ayudé a corregir las posiciones, le ayudé a combinar la lencería que traía, le dije exactamente cómo se veía más sexy, me pidió que saliera en algunas fotos con ella, que se las enviara pronto y le hice prometer que las cuidaría mucho. Blah blah… De repente…

— ¿Quieres tener sexo?

Adivinen quién dijo eso. Yo no.

— * risas * Bueno y tú… ¿Así nomás? ¡Dime un poema! ¡O algo!

— ¿Quieres o no?

— ¡Viólame!

Supongo que es imposible que una mujer viole a un hombre, porque el hombre necesita estar excitado para tener una erección, y si está excitado, entonces no es que tuviera voluntad para resistirse demasiado.

Aceptó el reto de violarme e hicimos el amor, o bueno, eso sí fue directamente tener sexo.

Me sentí bien, no me quejo, pues, pero tengo claramente en la cabeza que fui sólo su objeto de placer.

Antes de acompañarla a su auto, y como conozco algunos de los trucos que utilizan las mujeres, revisé debajo de la cama. Ella se había cambiado de ropa y después nos habíamos desnudado, así que esperaba encontrar, no sé, zapatos, una blusa, un cinturón, etc. Cuando las mujeres quieren volver a estar contigo, dejan alguna prenda, luego te dicen “¿Qué crees que se me olvidó en tu casa?”, “¿Puedo pasar a recoger mi equis cosa?”, etc.

Había una de las prendas que utilizó para las fotos, pero yo no iba a decirle nada. A mí también me late ese juego.

Tomé de mi ropa interior un bóxer y lo metí a escondidas en su bolsa. Estoy seguro de que le hizo o le hará gracia cuando lo vea y después le diré “¿Qué crees que se me olvidó en tu bolsa?”.

A menos, que alguien revise su bolsa antes que ella (cosa que no creo), pero si eso pasa, se habrá metido en un lío. Gajes del oficio, supongo.

Hombres, aprendan y utilicen los trucos de las mujeres. Las mujeres experimentadas son una mina de oro para aprender de ellas.


3 comentarios :

  1. Hola Llevo leyendo tu blog desde hace varios meses y la verdad te doy mi mas grande y sincera enhorabuena, no había leído un blog tan bien escrito, interesante y correcto como el tuyo, en mi vida. Tu si saves tratar a una mujer (dentro y fuera de la c as ma jaja )y no la mayoria de los que abundan por ahi, espero encontrarme algún dia con un hombre hecho y derecho como tu.
    ¡ Un besazo desde españa !

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  2. HOLA.POR CASUALIDAD ENCONTRE TU BLOG..SOY UN SEÑOR MADURO Y POCO VEO ALGO RELACIONADO CON LA EDAD DE LOS CINCUENTA Y PICO....
    desde veracruz.mex SALUDOS Y FELICIDADES

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