Escrito por A. Arem en lifeStyle: la evolución de la seducción
Nota de Fénix: A. Arem es el autor de este texto, es su historia y yo decidí compartirla también aquí, porque es un ejemplo de la verdadera esencia de la seducción (o al menos la esencia que tratamos de enseñar en esta comunidad). Libros, videos, estrategias, rutinas, aperturas, cursos, todo se traduce en experiencias como esta. Todo lo que quiero que entiendas, es que el objetivo de todo esto, no es ligar con una chava, no es aprender un par de rutinas, es adquirir la personalidad y habilidades para aprovechar las oportunidades que tendrás en tu vida. Y vivir, no una, ni dos, sino decenas de experiencias como esta, con "todo" lo que eso significa.
Caso de éxito: Mi modelo
El día de la graduación se encontraba cerca. Eran las 4 pm, una serie de fotógrafos habían visitado la Universidad para hacer la "Toma de graduandos". Nos pidieron llevar camisa y algún tipo de corbata preferida. Yo solo llevé la segunda, un amigo se comprometió en llevarme la primera.
Saliendo de la sección de fotos llegué con dicha corbata mal amarrada en mi cuello al salón de clases. No fue nada intencional, no tenía en donde guardarla para que no se maltratase, y para nada combinaba con mi playera, según yo.
A poco tiempo de terminarla, me dirige la palabra una compañera, con la que nunca había conversado verdaderamente antes. Empiezo a ser "chulifresco", de manera muy calmada, segura y casi "irreactivo". Al poco tiempo no es ella sino son 4 las que platican a mí alrededor ¿Habrá sido esa corbata que me hacía ver como "RBD"? No tengo idea, en fin... Tengo que retirarme: Otra clase me espera.
Dejo la conversación en un punto que al azar tocó que fuese interesante y les digo "me retiro".
"Mm, ok", dicen entre dientes todas y casi en unísono. Mientras salgo, una de ellas me pregunta... "¡Ey! ¿Pero irás a la fiesta de hoy no?"
"¿Cuál fiesta?" replico. "La de la sociedad de alumnos" dice ella. Uno de mis mejores amigos era el presidente entonces de dicha sociedad. Como otras ocasiones, obviamente tendría que ir, aunque fuese a aspectos administrativos.
"Te dejaré con la duda…" les respondí con una sonrisa.
En la noche llegué con mi grupo de amigos. Como grupo hemos desarrollado un humor que de algún modo u otro me mantiene sonriendo todo el tiempo, parecen tener un repertorio de respuestas e incoherencias que les son entregadas vía satélite cada vez que lo requieren.
Total, llegue de un excelente humor. Veo el escenario, alrededor de 300 personas, muchas de ellas mujeres. Me dirijo a "la barra", saludo a los que veo, y después de estar un rato en plática con ellos, empiezan a llegar "amigas" por la puerta trasera, pidiéndome alcohol para no tener que unirse a una fila enorme que se había formado ya de gente que empezaba a salirse de sus sentidos.
"Sí, claro..." respondo indiferente, y les entrego una serie de cervezas que estaban a la mano en el congelador.
En lo personal no tomo... la verdad no me importaba el tema.
Al poco tiempo se hace otra fila, pero de niñas y para mí, esperando les diese alcohol. "¡Qué halagante (halagador)!" les digo, "pero... ahora vuelvo", mientras me retiro casi trotando a con mis amigos. Entregar alcohol así no estaba permitido.
Llegué a la mesa en la que ellos se encontraban, había mucha gente.
Me senté en un extremo, y empecé a conversar con uno de ellos. Al poco tiempo siento una mano en mi hombro, la veo de reojo y por el "¡Ey!" que la acompaña se que es una mujer. La tomo mientras continúo la plática serio, con mi amigo, un par de segundos. Y me doy la vuelta: Era una de una de las chicas con las que había conversado en la tarde…
"Hola", le digo, mientras la suelto lentamente, como acomodándole la mano de vuelta a su cuerpo... me paro y la saludo.
Pasó algo de tiempo y decidió sentarse ahí mientras platicábamos. Mi amigo tuvo que irse y al poco tiempo su lugar fue ocupado por otra de mis compañeras.
Era extraño, yo estaba en medio mientras tenía que girar la cabeza a un lado y al otro. Estaban "peleando" de algún modo por mi atención. Total, ahí seguía.
Al poco tiempo la veo llegar... Era ella…
Una chica alta, de rostro hermoso, perfectamente arregladita y siempre sonriendo.
Hacía "años" que no la volvía a ver. Modelo, pero estudiante de ingeniería... Habia arrancado los suspiros de "toda" la escuela durante el tiempo que duro en ella... Se había retirado en un punto del primer semestre a Estados Unidos para estudiar otra carrera, pasaron los años y "esa semana" ella estaba de vuelta... para quedarse.
No pude evitar lanzarle miradas... ¡Qué hermosa era!
Inclusive a mí, me había vuelto loco en secreto en los primeros semestres de la carrera... Cuando aún no sabía nada de esto, cuando no tenía más armas que mi mirada "enloquecida" a lo lejos...
De algún modo, muchos, y debo aceptarlo... siempre soñamos con su atención.
Pero... aquel día había un problema... No estaba sola, venía acompañada de un hombre, al parecer de nuestro rango de edad.
En fin, no le di más importancia y continué con mi conversación. Mientras ellos conversaban a la vez y a lo lejos. Supuse se trataba de una relación.
Al poco tiempo, ella saludó efusiva y desde lo lejos a una de las chicas que se encontraba a mis costados. Mientras yo continuaba contando una serie de historias de cosas que me han sucedido a mi o a mis amigos, burlándome de cómo reaccionaban o lo que decían, sobándome los puntos donde recibía esos golpecitos de niña. En fin teniendo una plática muy amena.
"Hola...", escucho de pronto, de una voz sumamente femenina y detrás nuestro. Hola, dicen las dos mientras se paran. Era "alla" con su supuesto novio, se habían acercado a saludar, platicaron un poco de pie y decidieron sentarse al costado nuestro.
Ahora tengo una visión de cerca. "¡Pero qué hermosa es!", de verdad que no recordaba con certeza lo bella que era.
Nosotros continuamos con nuestra plática, mis amigas ríen y ríen... y me pegan y me pegan... se recargan y se recargan... me habla una y me habla la otra… En fin, uno tiene que poner todos sus conocimientos psico-administrativos en práctica para poder escuchar lo que a veces dicen las dos al mismo tiempo intentando introducir su tema personal.
Pero mientras pasa eso... La observo en secreto a "ella"... Llevan ya unos minutos sentados, y él, parece estar reclinado hacia ella mientras ella voltea a ver a la distancia, a nuestra conversación, a lo que sea, menos a su rostro. Pasa un poco de tiempo y lo concluyo: "No ha habido un solo toque entre ambos... ¡No son novios!". Es ahí cuando de algún modo inspirado, interrumpo "mis pláticas" con las chicas de manera súbita... acerco mi cabeza un poco, pasando por encima de una de las chicas y le pregunto: "¿El quiere contigo?".
Me ve, abriendo sus ojos lo más que puede, y me dice con una voz quebradiza "Nn-n-no".
¿Quién se atreve a preguntar algo así, enfrente del otro?
"Ah ok", digo yo, mientras me retiro...
Una serie de susurros enojones empiezan a mi oído... "¿Te gusta mi amiga verdad?", "¿Te gusta?". Mientras una cara triste se dibuja en la que pregunta. "¡Nah!", respondo tajante, "es que de hecho, creo que se puede saber mucho de las personas por cómo se mueven, por cómo se comportan...", "hace poco vi un programa en Discovery Channel" y se burlan de mi, riéndose.
En ese momento empiezo a analizar el lenguaje corporal de algunos del lugar, de manera más ridícula e incoherente que cierta. Empiezo a "leer sus mentes", a adivinar el futuro, en fin. A conversar jugando. Creo que en un punto de la vida, dejamos los monitos... pero la verdad nunca dejamos de jugar.
"La pregunta fue eso... para confirmar los poderes que me dio ese programa en Discovery" les digo, "A parte se le ve muy aburrida", susurro mientras ríen. Concluí.
La verdad es que siempre he sido muy directo. Tal vez de más.
Es irónico, pero también es cansado estar sentado. Me paré con ellas mientras dejaba a la otra chica y su pretendiente solos.
Al poco tiempo ella se unió a nuestra conversación, "sola". ("¡Oh, fuck!" pensé dentro de mí).
"Hazle el juego a ella, hazle el juego a ella..." me decían en cuanto llegó riendo.
Y si que habría de hacerle juego... pero de otro tipo.
"Nah, yo ya voy a empezar a cobrar". "Ándale", dijeron. Y ella estaba expectativa a ese tal "juego". "No ¡Rafa, tráeme los pagarés!..." grité, rieron.
"Ok, ok", acepté en un momento. "Piensa un número del 1 al 20 mil". "Mmm... ¡Ya!". "Ok, es el 3". "No", dijo ella. "¡Mentirosa!", repliqué.
En ese momento cambié el tema, mientras sonreía viéndome y las demás se quedaban expectantes.
"Ey no, ese juego no era, el que nos hiciste... ¡ándale!". Mientras mi boca no dejaba de hablar de otra cosa.
Nota: Les soy sincero, no recuerdo las conversaciones tal cual... Si no pongo el "Ella: Blah blah blah...", "Yo: Blah blah blah", "Ella: Blah…" es porque la neta: No me acuerdo... De hecho, me sorprende que muchos estén conscientes de las conversaciones que han tenido tal cual.
Al poco tiempo, ella se retiro al baño. Pensé haberla perdido, pero de un minuto a otro volvió a nuestro círculo, pero esta vez acomodándose junto a mí. Me sentí reconfortado, "¿Sabes…?", le comenté, "te comenté hace rato eso, pues... era para mí obvio, tú tenias una cara de cantar internamente mientras él decía 'blah blah blah…'"… "Y la verdad te comprendo"... "Alguna vez conocí una chava que... (chavas que me intentaban ligar)"… "Yo tenía un amigo al que..." (Sin dar su nombre. Cuando hablamos de "amigos", sin dar nombre... ellas suponen que se trata de nosotros). Total, caí en una plática llena de rutinas, ejercicios de valor y risas.
Mis amigas notaron que la plática se había cerrado entre nosotros y se fueron... Duramos una hora platicando solos ante los ojos expectantes de muchos de los hombres del lugar y del chico que la pretendía. Nuestras miradas estuvieron fijas la mayoría del encuentro. Después de muy poco tiempo de iniciada la conversación, ella se encontraba ya cualificándose ante mí. Mantenía la mirada expectante pero siempre seria (me encanta esa mirada, lo juro) mientras reía de cualquier estupidez que a mí se me ocurría liberar.
Al poco tiempo pude captar, por los miembros que se mezclaban, que empezaría una pelea cerca... "Mmm…" dije, mientras observaba que iniciaría... "Ven..." le puse mi brazo, como abrazándola de frente, la gire con él mientras empezaba a caminar y tome su mano unos segundos, hasta acomodarla en el lugar en el que podíamos conversar: Justo frente a mí, y más aislados aun.
A lo lejos, el lugar en donde nos parábamos antes, estaba ya lleno de gritos, mesas y sillas volando por doquier.
En todo el trascurso de la noche que pase platicando con ella, recuerdo que llegaron 6 hombres (ese número si lo recuerdo bien), a querer "quitármela", o al menos su atención, uno por uno...
La verdad nunca los vi como amenaza: La plática misma era tan interesante para ambos como para haberlos visto como tal. Ella solía ponerles cierta atención cortés y luego continuar conmigo. Se despedían a los pocos segundos.
6 hombres en "una hora"... ¡Seis! Y mientras ella estaba "acompañada" por otro hombre. ¿Tienen idea de qué cantidad de hombres se acercan a este tipo de mujeres cuando están solas en una sola noche?
Ahí quedó el asunto, la pelea obligó a la policía a intervenir. Llegaron otras amigas y le pidieron irse... Caminamos juntos hacia la salida. En el camino me topé con una de las chicas con las que había conversado el resto de la noche, estaba algo tomada ya, y se empeñaba en meter su mano detrás de mi camisa mientras me abrazaba. Mi chica modelo observaba discreta. Yo sólo sonreía y la retiraba de manera cortés, para después ignorarla. Este intento se repitió 3 o 4 veces hasta que llegamos a la salida. "Llévame a mi casa..." dijo al final la chica tomada. "No puedo" respondí. "Vengo con un amigo". Le di un abrazo y me retiré, "pero me dio gusto verte... te veo después, ¿va?".
Nunca busco hacer sentir mal a las mujeres por el hecho de haberles gustado. Es un halago, un lujo para mí. Siempre busco que conserven su estima entera. Que me recuerden bien, hasta en este tipo de declaraciones ebrias.
Bien.
A mi modelo la vi el día siguiente... le robe un beso sonriente después de un rato de plática.
Me dejo de hablar 3 días, pero luego la volví a topar y platicaba como si nada y expectativa.
"¿Por qué hiciste eso?". "No mejor no me digas... no quiero hablar de eso", decía como explicándose a sí misma, con una cara de "feliz-indignación" mientras clavaba su mirada en algún punto alrededor.
"Lo hice para diferenciarme", respondí calmado y corto, mientras miraba a otro lado y regresaba la mirada a ella. Y tal cual lo pidió, cambié de tema.
Salimos mucho, por alrededor de dos semanas.
Era muy obvio el hecho de que le gustaba, pues la primera vez que fui a su casa toda su familia sabía algo de mí. Tenían una guitarra en la sala y me pidieron tocar una canción. ¿Cómo sabían eso?
¡Uff! Si que sentí presión en mi. "Todos los días hay una prueba superior", me decía a mí mismo mientras tocaba "Dust in the wind - Kansas", con las caras clavadas de la familia entera, su pequeña sobrina analizando, a centímetros, en el cómo prensaba las cuerdas y una sonrisa constante y calmada de ella.
En fin...
Todo salió muy bien, los primeros besos (correspondidos...) en mi automóvil… las largas horas sentados en su jardín... los besos que nos dábamos a escondidas en algún rincón de la escuela (pues yo nunca formalicé... me iría del país en un mes o menos)… Siempre hicieron de nuestra relación un "secreto" al que siempre estábamos expectantes y del que éramos los únicos cómplices. Era mi novia... pero no lo era, jamás quise dañar su reputación, pero ella y yo sabemos que fue así. Un noviazgo de unos cuantos meses.
Ir caminando como extraños, para que de pronto la jalase, la metiese en algún salón y detrás de la puerta la besase como nunca... Parar de súbito y salir de nuevo como pares de amigos... Llegar a la biblioteca y tratarla como un desconocido mientras se encontraba con otros amigos, mientras todo lo que yo decía y ella hacía estaba repleto de coqueteos que sólo ella y yo entendíamos… Llenaron los últimos días de mi licenciatura universitaria. Pocos sabían lo que ocurría detrás de nuestras miradas. Sólo ella y yo sabíamos lo que ocurría al terminar las clases. Era mágico... era interesante. E hice bien.
Total.
A los pocos meses tome mi vuelo hacia EUA, ella se sintió muy mal ¡Muy mal!
A los otros pocos meses, yo me encontraba de vuelta. La compañía me había dado la oportunidad de hacer un posgrado.
Ella ya no estaba disponible para mí.
Las mujeres atractivas vuelan. Tengo hermosos recuerdos de ella y no puedo evitar saludarla con el mismo gusto y tensión a pesar de que tengo otra hoy. Ella parece no poder evitarlo también. Tengo la teoría de que un hombre puede querer a muchas con la misma intensidad, creo que es parte de nuestra naturaleza, y lo suelo confirmar.
El único problema es que su actual novio es un conocido mío, alguien que me considera "su amigo". De no ser por ello la hubiese recuperado y estoy muy seguro de ello. La vida a veces es como el ajedrez, en este tablero ese fue el modo de ponerme en jaque. No tengo porque intervenir ahí. Muy aparte de ello no lo tengo pensado, pues, gracias Dios, no tengo necesidad. Y me siento halagado por ello.
El punto es que... Por esa tonta corbata, conocí bien a sus amigas, por sus amigas se sentó junto a mí, me permitió abrir sencillito y crear una expectativa, y el destino de ahí en delante, me permitió vivir algunos de los meses más intensos e interesantes de mi vida... y de la suya…
Style decía, que un día te gradúas como "Pick Up Artist". Ese día se daba cuando enamorabas a una 10, o una 11.
Mi 11, fue ella. Esos meses sentí que al fin me había graduado al respecto y pude disfrutar lo que se lograba por tanto leer y practicar esto.
¿Pero qué creen? Estaba muy equivocado. Jamás se deja de aprender. Y ahí afuera hay muchas, muchas como ella y eso lo confirmé.
Aun así, el estar con una antes te permite llegar diciéndote a ti mismo "Yo sé cómo hacer esto bien", "Estoy preparado para mujeres como tú", "Soy el hombre que buscabas para hacerte divagar, pensar, reír, sentir y vivir...", mientras recitas un "¡Hola…!" y todo empieza de nuevo.
La confianza es el remanente de un método probado.
Así que... no lo olviden.
No saben en qué día conocerán a una mujer excepcional ni que cosas influirán en ello. Salgan a diario, expectativos y preparados, apostando que ese día lo es...
Porque la verdad, tienen muchas posibilidades de que sea así.
¡Y nah...! No es necesario que lleven sus corbatas al estilo "RBD".
Saludos.
A. Arem.






























