La mala noticia, algunas de las mejores estrategias utilizadas en este artículo sólo las voy a mencionar superficialmente. Soy celoso de cierto material y sólo lo comparto en los seminarios.
Algunas veces no me interesa conocer más mujeres, y paso de ellas porque por momentos prefiero mi entrenamiento, mis proyectos personales, o simplemente, salir con chicas con quienes ya hay un cariño y una conexión especial (¿qué se le va a hacer? soy romántico además de lujurioso). Pero eso no importa, porque en los seminarios debo conocer mujeres, y de hecho, a la mayoría de ellas las conozco delante de ustedes.
Esta vez se trataba de un seminario individual un sábado. Estaba con Martell, se había hecho tarde y nos dirigíamos a tomar un café mientras le daba instrucciones y ejercicios que debía practicar durante la semana hasta la próxima sesión. Hacia Starbucks íbamos, cuando me llamaron la atención unos lentes, me acerqué a verlos ignorando totalmente a la chica que atendía (no por estrategia, sino porque no me había llamado la atención, y si lo hubiera hecho, me habría gustado que Martell se animara a practicar lo aprendido).
Fénix: Hola, mira, tengo estos lentes, y necesito unos parecidos pero con la mica clara…
Chica: Déjame ver.
Luego de unos momentos…
Chica: Tengo estos, no se si te gusten
Fénix: No, la verdad es que no, me gustan más estos (tomé unos del aparador)
Chica: Pero esos son de niña
Fénix: Si, tu tranqui que no me importa que sean de niña
Chica: Ah Ok.
(Foto 1: La chica de los lentes, el día que fuimos a andar en bicicleta)
No sé cómo decir esto, pero a veces, muy pocas (bastantes ¿para qué mentir?) soy víctima de un arrebato de deseos reproductivos (es decir, de lujuria y perversidad) difícil de combatir.
A estas alturas, ya había notado que la chica que me atendía era físicamente muy llamativa: Era alta, con piernas grandes y torneadas, una cadera bastante bien dibujada además de unas pompis (se llamarles de otra forma, lo que no sé es ser vulgar) ricas y paraditas (¿es que no se puede expresar lo mismo y no sonar a pervertido?). Un pecho grande, aunque yo prefiero los pechos medianos o pequeños. Sus labios brillaban (esto es cosa del gloss), eran gruesos, y parecían suaves, de esos que se deslizan lentamente, humedecidos sobre los tuyos y no puedes más que entreabrir tus labios, disfrutar el momento y esperar a poder morderlos estirándolos suavemente.
Conclusión, un deseo reproductivo en forma de diablito en mí oído no paraba de decirme cosas inmorales, mientras que el angelito me decía: ¡Hazle caso! (¡vaya consejero! pensé).
Pero quizá ella también le había llamado la atención a Martell, y debía preguntarle si estaba interesado, porque aunque yo la vi y le hablé primero, él estaba ese día allí con la intención de aprender, y para aprender, no hay nada mejor que practicar delante de alguien que después pueda analizar tus pros y contras y darte un consejo para mejorar tu juego.
(Discretamente)
Fénix: Martell ¿Quieres sargear?
Martell: No, no, tú.
Después supe que a Martell si le había llamado la atención la chica de los lentes pero un poco de nerviosismo lo hizo desistir (esto ha sucedido más veces, después escribiré el caso de Carolina, que es demasiado similar).
Fénix: ¿Seguro?
Martell: Si
Fénix: Ok
(Allí terminó nuestra discreta conversación)
La chica de los lentes me mostró un par de modelos más, unos de ellos me convencieron y Martel y yo nos compramos un par de lentes iguales. Terminamos de pagar, y cuando la chica me entregó mi ticket le tomé la mano (junto con el ticket).
Fénix: ¿Crees que la sinceridad es buena o es mala?
Chica: Que es buena
Fénix: Entonces voy a ser un chico buenísimo, y voy a ser sincero contigo ¿Ok?
Chica: Ok
Fénix: Eres atractiva y quiero conocerte, pero voy a serte sincero, no me gusta perder mi tiempo ni que la gente pierda el suyo, te voy a decir tres cosas que me fascinan y si coincidimos en dos, igual y vale la pena conocernos ¿Ok?
Ella hizo una sonrisa de ¿y este qué se cree? cuando le dije que no me gustaba perder mi tiempo, pero al terminar de hablar, ella sentía curiosidad.
Chica: Ok
Fénix: Vale, me encanta bailar, no soy bueno, pero me encanta, sobre todo ritmos latinos, salsa, merengue, reggaetón…
Este método está basado en Impresión de Choque, y realmente se presta para hacer más juego y variar la estrategia según la chica en cuestión, la situación y las coincidencias o diferencias que haya, pero con la chica de los lentes no hubo ni que esforzarse. Es una de esas veces que el método sirvió, pero que además ella y yo estábamos en el lugar correcto para coincidir tanto y empezar (desde que me acerqué a ver los lentes) una bonita, romántica y apasionada relación.
Chica: ¿En serio? Yo he estado en varios concursos de baile y he ganado algunos, me encanta bailar y me encanta el reggaetón.
Fénix: ¡Ey, que extraño! A mucha gente le encanta el reggaetón, pero no lo aceptan.
Chica: Si, a mi me encanta
Fénix: Vale, podríamos decir que llevamos 1 punto, pero vamos a ponerle más emoción al asunto, llevamos sólo medio punto, si juntamos dos, cambiamos números.
Chica: Ok
Fénix: Vale, me gustan los deportes y amo las emociones fuertes, de hecho, apenas pueda, me voy a Noruega a practicar Salto de Base ¿Qué dices? ¿Eres una chica aburrida y tú y yo no congeniamos? ¿O te vas conmigo a Noruega?
Chica: Jajaja, nos vamos a Noruega, también me gustan las emociones fuertes y los deportes, yo era patinadora.
Fénix: Esto es muy raro, yo llego a comprar lentes y vas a terminar seduciéndome, dime la verdad ¿es tu malévolo plan para conquistarme porque ya alguien te habló bonito de mi? ¿Es por este cuerpo que tengo verdad?
Chica: Jajaja ¡Pues no eh!
En nuestras interacciones, debemos inducir un marco adecuado, para dar con la conclusión de que nosotros somos el premio y ellas quieren ligar con nosotros, pero esto no puede hacerse hasta notar que hay interés. Y aquí, luego de un minuto de conversación, ya lo había.
Fénix: Pues ya lo vas a tener difícil, a mí me gusta que me halaguen. Tienes un punto menos, y bueno, ahora quiero que tú me digas algo que sea parte de ti, que te guste mucho, si coincidimos, nos conocemos, si no, me despido de la amable chica de los lentes.
Chica: Va, pues ¿Qué será? A mí me gusta, mmm… Me encantan las películas infantiles, Vecinos Invasores, Ratatouille…
Fénix: Jajaja, que tierna, Cars, Garfield, Monsters Inc.
Chica: Jajaja, si…
Fénix: ¡Estás loca! Pero yo también, y las amo. Odio las de terror, son vergonzosas.
Chica: ¡Puff!
Fénix: ¿Pues qué se le va hacer? Nacimos para estar el uno con el otro y tener dos hijos, él se llamará Ronualdo Rigoberto y ella Ramona María ¿qué dices?
Chica: ¿Eh?
Fénix: Jajaja, tontita, bueno ya debo irme ¿Cómo te llamas?
Chica: Chica de los Lentes ¿y tú?
Fénix: Alexis, Chica de los Lentes, el placer ha sido todo tuyo, y mío también, no te pongas triste, dame tu número
Ella apuntó su número y yo la agregué como Chica de los Lentes talento por aquello del baile y patinadora.
Fénix: ¿Y tú qué?
Chica: ¿Yo qué de qué?
Fénix: ¿A qué hora me piensas pedir mi número?
Chica: No te lo pienso pedir
Esto claramente lo sentí como una contingencia, porque no era posible que se pusiera en ese plan después de notar claramente que ella estaba interesada. Lo admito, me tomó por sorpresa y así respondí.
Fénix: ¡¿Qué?!
Chica: Porque me lo vas a dar cuando me mandes un mensaje ¿verdad que si?
¡Qué alivio! Esta niña me había desconcertado, pero me enseñó algo que después aprendí a hacer muy bien. Y me vengué.
Fénix: Yo te escribo algo, y ahora ya me voy, dame beso
Ella me dio beso en la mejilla y me fui con Martell a por nuestro café.
Lo que sigue en mi método, debía ser por supuesto, una llamada, pero no con ella, porque ella no tenía mi número, y detesto que una chica me pregunte: ¿Quién eres? y tener que decirle: Soy el chico que conociste… blah blah blah…. Eso es patético. Entonces le mandé un mensaje unos días después (ella me la había aplicado, ahora me tocaba hacerla esperar) en la mañana.
Fénix: Ya despiértate floja, y límpiate esa baba que te hace perder sensualidad. Alexis.
Chica de los Lentes: Hola chico ¡Ya te habías tardado eh! ¿Este es tu número?
Fénix: Es todo para crear suspenso y hacerlo más emocionante. Y si, es mi número.
Chica de los Lentes: Ok, ya lo guardé… ¿Porqué no me cuentas algo de ti?
Fénix: ¿Qué te puedo decir? Soy aburrido y muy tímido con las chicas, nada más…
Chica de los Lentes: Si, sobre todo tú. ¿Qué edad tienes? ¿A qué te dedicas? ¿Estudias?
Fénix: Jajaja, tengo 60 años, pero la lechuga me mantiene radiante. ¿Qué te parece si mejor me marcas en la noche? 55xx-xxxx ¡Besos!
Chica de los Lentes: Te marco cuando llegue de trabajar
Paso la tarde, llego la noche, las 9 pm, las 10 pm y cerca de las 11, marcó…
Fénix: Hola
Chica de los Lentes: Si, buenas noches ¿Me podría comunicar con Alexis?
Fénix: Si, permítame, es que está con su novia.
Chica de los Lentes: …
Fénix: Jajaja, ¿te espantaste verdad? ¿Qué onda, apenas llegando?
Chica de los Lentes: ¡Qué grosero!
Fénix: Ya ¿cómo voy a tener novia? ¿No te digo que soy muy tímido con las chicas? Además, no dejaría a Ramoncita María sin padre.
Chica de los Lentes: Cálmate Ramoncita María
Fénix: Jajaja, y ahora te enojas ¿Quién entiende a las mujeres?
Chica de los Lentes: ¡Muy gracioso eh!
Fénix: Bueno ya ¿ya cenaste algo?
Chica de los Lentes: No ¿Y tú?
Fénix: No, platicamos 15 minutos y luego nos vamos a saquear el refri ¿te late?
Chica de los Lentes: Ok
Fénix: Vale ¿has jugado botella?
Chica de los Lentes: Si
Fénix: Pues haremos algo parecido, sólo que no podemos ponernos retos, te hago una pregunta y tienes que responder sólo la verdad, luego es tu turno pero no se vale repetir pregunta y tampoco se vale responder monosílabos ¿Capisce?
Chica de los Lentes: Jajaja ¡Capisce!
Como ya lo he comentado en otros artículos, una excelente herramienta (propia) para nuestro juego de seducción, son los JDC (Juego Dinámico Conversacional) y este es uno de ellos. Sólo que en este, quiero guiar la conversación a donde más me conviene, quiero que ella me confiese (por mera vanidad) sus IDI's.
Fénix: Dime las tres cosas que más te hayan llamado la atención de mí.
Chica de los Lentes: ¿Puedo cambiar de pregunta?
Fénix: No, son las reglas, pero puedes decir que mi mirada sensual, que mi carismática personalidad, o mi cuerpo, ya sabes.
Chica de los Lentes: Jajaja ¡que modesto eh!
Fénix: No evadas, responde
Chica de los Lentes: Ok, pues, al principio pensé que eras gay, por los lentes
Fénix: ¡Ups! ¿Y eso fue lo que te gustó? ¡Que rara!
Chica de los Lentes: No tonto, eso pensé nada más, luego sonaste grosero cuando me dijiste que no te gustaba perder tu tiempo
Fénix: Si
Chica de los Lentes: Pero también me pareciste divertido, y muy seguro, luego sentí que nos parecíamos mucho
Fénix: Bueno, yo cuando babeo no pierdo la sensualidad
Chica de los Lentes: ¡Tonto!
Fénix: ¡Oh pues! Ya no diré nada, listo, te toca preguntar
Chica de los Lentes: ¿A qué te dedicas?
Fénix: Soy seductor de mujeres hermosas, estudio mi carrera y practico boxeo.
Chica de los Lentes: Ok ¿y qué carrera estudias?
Ella no me creyó lo de las mujeres hermosas, pero yo cumplí con decírselo.
Fénix: ¿Quieres la descripción aburrida o la interesante?
Chica de los Lentes: La interesante
Fénix: Pues hago magia con los números para que las empresas se vuelvan millonarias…
Chica de los Lentes: ¿En serio, y qué carrera es esa?
Seguimos durante unos 40 minutos de JDC, divirtiéndonos y conociéndonos un poco más. Si no la corté antes fue porque la plática también me gustaba mucho a mí, pero en el punto más interesante... Corté.
Fénix: Disculpe señorita ¿no tiene hambre?
Chica de los Lentes: Si ¿y tú?
Fénix: También ¿es hora de saquear el refri?
Chica de los Lentes: Si
Fénix: Ok, te llamo en la semana, besos
Chica de los Lentes: Besos
No le marqué en unos tres días, a esto se le llama Inducción Pasiva (uno de los temas del seminario), una estrategia de mi dinámica de seducción. Luego ella me marcó.
Fénix: ¡Hola señorita!
Chica de los Lentes: ¡Hola señorito!
Fénix: Jajaja, eres una niña pirata, todo me copias
Chica de los Lentes: No es cierto
Fénix: Bueno, dígame…
Chica de los Lentes: Si, el domingo cierran algunas calles en Reforma y rentan bicicletas ¿quieres ir conmigo?
Fénix: Nunca he ido pero suena interesante, ¡ya estás!
Nos pusimos bien de acuerdo en el lugar y la hora, y llegó el domingo a las 10:00 am.
(Foto 2: Ella con su sobrina)
La sorpresa (o más correctamente llamada: contingencia) fue que ella llevó a sus dos sobrinos (10 y 12 años) pequeños. Ya no podría utilizar mi estrategia del Beso Robado, pero ya me las arreglaría…
Fénix: Jajaja, te hicieron traer guardaespaldas, pero no te preocupes, en la carnicería donde pensaba vender tus órganos no aceptan gente morenita.
Chica de los Lentes: Tonto, es que mi hermana me los encargó.
Fénix: Jajaja, es broma tontita, no me molesta, además se ven divertidos.
Chica de los Lentes: ¡Son tremendos!
Fénix: ¿Te dije que practico boxeo? Yo los pongo tranquilos
Chica de los Lentes: ¡Noooo!
Fénix: Jajaja, bueno pues, si se portan mal les compramos algo y cuando se distraigan los regalamos.
Fuimos a rentar las bicicletas, pero sólo alcanzamos dos, entonces cada uno tenía que llevar a un sobrino en los diablos. Así fue, y nos divertimos bastante, comimos helados, algodones de azúcar, fuimos por un café a Starbucks, se sentaron los sobrinos en una mesa, y ella y yo en otra.
(Foto 3: Esta foto fue en Plaza Universidad, creo)
Apliqué mi técnica de Las Maripositas en la Pansa, y no hacía falta más, la rutina del Beso Robado ni siquiera era necesaria. Me acerqué lentamente, mirándola con deseo de rozar esos labios que días antes tanto se me habían antojado. Ella cerró sus ojos lentamente, dejándose llevar para entregarse a las sensaciones del primer beso, entreabrió sus labios y… ¡Qué ricos labios!, lo juro.
Los sobrinos se reían de nosotros a escondidas, y me recordó cómo cuando uno es pequeño se burla de los enamorados.
Salimos del Starbucks, la llevé yo en los diablos de la bicicleta, luego ella a mi (le costó, pero ella quería).
Ese día terminó bastante bien, y de allí en adelante seguimos saliendo, ella me recogía en mi escuela, yo en la suya, etc.
(Foto 4: A que tiene ojos expresivos)
Luego la invité a conocer mi departamento, lo criticó, vimos algunas películas (jojojo), y seguimos saliendo. Pude sorprenderme al conocerla más y saber que es muy popular en su escuela, es trabajadora, inteligente, humilde, y me critica mi forma de vestir, pero ¡Vaya! nadie es perfecto.
Bien, ahora me apuro, tengo que hacer las maletas (estoy seguro de que algo se me va olvidar, es como parte de mi ser distraído) porque me voy a Monterrey ¡Regreso pronto!
Espero que este artículo les haya gustado, que les oriente en su largo y duro (pero increíblemente divertido) camino de aprender la seducción. Suscríbanse a la página, inscríbanse a un Seminario, dejen su comentario, solidarícense con Haití (donen desde Google o si pueden hagan algo de activismo, porque de buenos deseos no se llena nadie), y yo pronto volveré con ustedes.
Un abrazo chicos, y como siempre, deseándoles mucho éxito (yo se los deseo, ustedes lo tienen que conseguir).