sábado, 30 de enero de 2010

Cómo excitar a una mujer 3 (parte 2)

Continuación de la Primera Parte
Fénix: No te distraigas, viene la parte más importante… (pausa)… de la película eh.
Seguí con los besitos en el cuello y oreja, suaves, pacientes, cariñosos por una parte, y por otra, mi mano izquierda empezó a desabrochar su pantalón, a bajar lentamente su cierre y me dirigí despacio sobre su ropa interior hacia su vagina. Estaba caliente y empezaba a estar húmeda por la parte inferior. Presionaba suavemente la entrada de su vagina y acariciaba formando círculos sobre su clítoris, lento un momento y rápido al siguiente instante. Ella ya no veía la película, tan sólo tenía los ojos cerrados y había empezado a tocar su pecho y presionarlo contra ella.
Las voces de los actores en la película que veíamos no ayudaban mucho (aunque por momentos lográbamos olvidar que aún estaba puesta), así que preferí escuchar mi lista de reproducción preferida de iTunes: una mezcla de canciones románticas y emotivas que hacían de parte romántica en el momento que estábamos creando.

De cualquier forma, no me quitó más que unos segundos porque la mayor parte del tiempo tengo el mouse y el teclado sobre la cama.

Letizia había volteado hacia mí, y aunque su mirada era más de estar enamorada, acompañaba los movimientos de mis dedos sobre su vagina con movimientos lentos y rítmicos de su cadera. Su ropa interior estaba húmeda (una piececita pequeña y blanca). Poco a poco la desprendí de su pantalón, su tanga, su blusa, y un top blanco que llevaba también, quedando desnuda, tan sólo con los tines puestos y una pulserita que llevaba en el tobillo.
Era un día por la tarde, y el sol entraba por la ventana, calentando aún más nuestros cuerpos (yo aún estaba vestido de la cintura hacia abajo), se sentía el aire acariciar nuestra piel y refrescar un poco. Le dije al oído…
Fénix: Si lo que hago te gusta, presiona con tus uñas en mi espalda.
Letizia tan sólo asintió, mientras yo bajaba sutilmente hacia su pelvis, besando sus senos, su ombligo, su vientre, y cuando estuve tan cerca de su clítoris, tan sólo di pequeños mordiscos a los costados de sus labios, entre sus piernas. Ella no sólo me presionaba la espalda con sus uñas, también acariciaba mi cabello con su otra mano. Cuando besaba entre sus piernas y muslos ciertos puntos específicos, sus músculos hacían pequeñas contracciones.
Las mujeres pueden ser muy limpias y tener el higiene adecuado, pero hay etapas o días (obviamente no me refiero a la menstruación) en que el olor que desprenden es más penetrante y fuerte que otras veces, ese día en ese momento, el olor de Letizia era perfecto, sutil, dulce (lo más parecido que podría describir es el olor natural a mujer saliendo de la ducha). Su piel es increíblemente suave y tersa (nada de piel de naranja, simplemente parecía haberse acariciado con crema toda la mañana).
De repente, luego de varios minutos de caricias y rasguños en mi espalda, besé su clítoris presionando con mis labios calientes y el vapor de mi respiración saliendo poco a poco, empecé a acariciar su clítoris con mi lengua, haciendo círculos y presionando sobre él. Letizia no sólo me rasguñaba (involuntariamente), también arqueaba su espalda y tenía pequeñas y suaves contracciones musculares en sus piernas, sus muslos y alrededor de su vagina (también involuntariamente).
Fénix: ¿Te gusta?
Letizia: ¡Mucho!
Fénix: ¡Desnúdame!
Me recosté sobre la cama, desató mi cinturón (es un cinturón blanco que se desata, el mismo del video lifeStyle), bajó mi pantalón, luego tomó mi pene con su mano presionándolo mientras volvía a besarme, instantes después bajó y besó mi pene sobre mi bóxer, haciendo como si lo mordiera con sus labios, algo que me excitaba demasiado. Me desnudó por completo, empezó a masturbarme, luego me masturbaba y metía la cabeza de mi pene en su boca, y luego tan sólo me hacía sexo oral. Antes era ella quien acariciaba mi cabello con los ojos cerrados, ahora era yo el que lo hacía.
Cuando paró de hacerlo, se sentó sobre mí y puso su pecho contra el mío, pegada a mí, besándome, moviéndose rozando su vagina contra mi pene. La tomé con mis brazos como protegiéndola, me moví un poco hacia abajo de forma que mi pene pudiera penetrarla (yo estaba muy excitado y la forma de mi erección ayudaba bastante)
Continuará…

3 comentarios :

  1. Es buena idea esa de tener una carpeta de música seleccionada para momentos especiales por dos grandes razones, la primera por que ayuda a crear un ambiente favorable, y la segunda por que cuando la volvemos a escuchar, volvemos a recordar. Algo que me ha funcionado mucho y se los dejo como tip a todos, es esto: buscar una canción que más nos identifique con la chica en particular, a la hora de estar con ella repetirla unas dos o tres veces alternadas, ella la recordará. Y así cuando queramos volverla a ver para estar con ella, es un detalle interesante y travieso, enviarle un correo con el link de la canción en youtube, sin saludar ni nada, solo el link.

    El resultado es una pronta llamada telefónica o en su caso un mensaje corto con palabras semejantes a: "mañana por la noche te espero para cenar en mi departamento" ;)

    Carlos Cuernavaca

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  2. Sneijder:
    muy interesante tu post...esperamos la tercera parte....almenos a mi no sabes cuanto me motiva..el decir:VAMOS A ECHARLE GANAS Y HAGAMOS FELIZES A LAS MUJERES(obvio ami tambien)
    un abrazo Fenix

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  3. Carlos Cuernavaca:
    Anclajes emocionales... Buenos aportes brother, a veces basta con escuchar una canción y nos recuerda ciertos momentos o ciertas etapas de nuestra vida. Éxito bro!

    Sneijder:
    De eso se trata, de motivarse para conseguir todo lo que vale la pena... Y eso vale la pena!

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