jueves, 28 de enero de 2010

Cómo excitar a una mujer 3 (parte 1)

Hay ciertos temas que siempre trato de evitar (religión, política, futbol), pero si me dan ganas de escribir algo relacionado, lo hago, así signifique expresar una opinión totalmente distinta a la de mucha gente. Al fin y al cabo, y aunque puedo ganarme la enemistad de algunos, si alguien quisiera leer textos afines a la opinión de cualquier persona en el planeta, no encontraría nada que aprender.
Lo curioso es que las palabras que leerán hoy, sí que me las pensé dos veces antes de publicarlas, porque hablar sobre sexo, y aún más, hacerlo detalladamente, suele dibujar imágenes distorsionadas de lo que en la más correcta de las interpretaciones, debería llamarse sensualidad, erotismo, sexualidad. Y que lejos de tratarse de algo degenerado, es parte de lo que debería ser una sana actividad frecuente en la vida de cualquier hombre y mujer.

El artículo debe tomarse como un caso práctico (es decir, con una mujer en especial), porque sería un error asumir que cada mujer se excita de la misma forma que otra, eso no es así. A cada mujer se le estimula de una forma distinta, hay chicas conservadoras que aman la idea de hacer el amor y hay chicas que son verdaderas fieras en la cama que sólo desean sexo (claro, no faltan las combinaciones bipolares). Hay chicas que al terminar, aún con el sudor habitual, quieren quedarse abrazadas a ti hasta perderse juntos en el sueño donde ella se siente entregada, segura y protegida. Hay las que inician una conversación fugaz mientras vuelves (y vuelve) a cargar energías para iniciar una vez más, y si, también las hay, las que se visten incluso más rápido de lo que tardaron en desnudarse. Si pensabas que encarar a una mujer en la calle era un lio, espera a que las conozcas más.
Cómo fue que Letizia empezó a tener esa iniciativa sexual, cómo fue que practicamos (literalmente) una buena parte del kamasutra y por momentos no parábamos de reír (es que hay posiciones que nada más unos segundos de intentarlas explotas en carcajadas), y cómo fue que ella me propuso lo que considero, una de mis perversiones más excitantes, el ...
Letizia es una chica de piel blanca, bastante delgadita y muy bien proporcionada, nada exótica y exuberante, supongo que es simple cuestión de gustos, pero me parece mucho más sensual un cuerpo como el de Jessica Alba que uno como el de Naomi Russell, lo mismo que prefiero a una chica sport, fresca y sensual con los ojos delineados, que una chica con tacones altos, escote al ombligo y demasiado maquillaje.
La conocí (para variar) en uno de los seminarios, una dinámica normal: Apertura de DJ, Impresión de Choque e Inducción Pasiva para disfrutar después de ver una película juntos, abrazados y cubiertos por apenas unas sábanas.
Personalmente, algunas veces el simple tener sexo no me inspira absolutamente nada, y es que pienso que deben propiciarse otros factores que hagan el sexo más excitante: Hacerlo por primera vez, hacerlo en un sitio público con el temor de ser descubierto, intentar nuevas actividades, explorar y descubrir qué es lo que más la excita (y que ella lo descubra en ti también, por supuesto), etc.
Si alguien sabe de qué hablo, sabe de la gran sensación que provoca la primera penetración a una mujer cuando su vagina arde de excitación y ese líquido lubricante rodea el pene y empieza a mojarte la pelvis (mejor para mí si ellas prefieren arriba). El problema es que la calentura se apodera de ambos e inician el acto sexual prematuramente (no es lo mismo beber agua sin tener sed, que hacerlo con sed después de haber corrido un maratón ¡A qué sabe más rico!).
Y ese día, sabía que terminaríamos haciendo el amor, ya sea enseguida entrando al departamento o luego de dos películas románticas, pero quería retarme a mí mismo, comprobar si podía excitarla tanto y conseguir que ella quisiera violarme, y lo conseguí.
Abrazados en cucharita, viendo una película, luego de unos 30 minutos, recogí su cabello descubriendo su nuca y su oreja, acaricié muy suavemente con mis dedos el contorno de su oreja y enseguida el contorno de su barbilla. Empecé a darle pequeños besitos en su cuello, luego dando mordiscos suaves con mis labios en su oreja. Ella cerró sus ojos y dibujó una sonrisa (una muy buena señal de que le había gustado, de que ese era el camino con ella), luego hizo el intento de voltear para poder besarme ella también, pero…
Fénix: Ya, ya, mejor veamos la película.
Y seguimos viendo la película, luego de unos 10 minutos en que me limité a sólo acariciar su cabello, volví con los besitos y caricias en su cuello y oreja (ella volvió a cerrar sus ojos para concentrarse en las sensaciones). Empecé a acariciar tan sólo con las yemas de dos dedos, su hombro, debajo de su hombro, el contorno de su pecho, su cintura y cuando llegué a su pantalón, metí mis dedos debajo de su blusa, dibujando círculos alrededor de su ombligo, ella volvió a hacer el intento de voltear…
Continuará...

4 comentarios :

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  2. jejeje ta bueno... retardador de sexo... asi la llevas con cada detale a una estimulacion en grande...

    saludos...

    [ThEr0n]

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  3. mengano: ???

    ThEr0n: Beber hasta que se tiene sed. ¡Exito!

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  4. Wow, es decir sr. Fenix, que eres la persona mas genial que he visto en mi vida (y eso que conozco a algunos naturales).

    Lo unico que te puedo decir es que me gustaria que vinieras a venezuela para dar algunos seminarios, he probado algunas tecnicas, pero no me funcionan tan bien, lo que me hace sentir bien es que lo intento.

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