domingo, 5 de noviembre de 2000

Contra contingencias y estrategia psicológica

Ya he hablado sobre la importancia de imponer siempre nuestro marco (realidad subjetiva dominante), o dicho de otra forma: imponer nuestra perspectiva como la correcta. Bien, pues dominando un marco conveniente, podemos escapar o librarnos de las pequeñas o grandes contingencias.

Contingencia: Evento o acción que no teníamos prevista y para la que no tenemos una respuesta planeada. Para que quede más claro, un ejemplo:

Ves a un objetivo interesante (chica atractiva) y te dispones a abordarla pero instantes antes de iniciar tu apertura, suena su celular y lo contesta. Eso es una contingencia, porque claramente no puedes seguir tú dinámica como la tenias planeada y tendrás que usas otra opción.

Otro ejemplo:

Estas con tu chica platicando y...

  • : Si, también fue muy divertido cuando fuimos a Six (Flags) y nos mojamos. No me importaba tener frío y estar empapado mientras nos divirtiéramos juntos.
  • Ella: Yo nunca fui a Six (Flags) contigo!
  • : ¡Ups!

Esto también es una contingencia.

Lo grave de las contingencias es que ocurren de forma imprevista y requieren de ti una respuesta rápida y capaz de resolver el asunto. No hay una forma de resolver o responder bien a cada contingencia, pero si algunos consejos básicos generales.

Uno de ellos es restarle importancia, es decir, minimizar la contingencia.

Mal ejemplo:

Me quedo de ver con una chica a las 12 en cierto lugar, son las 12:10 y no ha llegado, suena mi celular y es ella…

  • Fénix: (contesto el móvil) Si, yo aquí esperando...
  • Ella: Perdón ¿Llevas mucho allí?
  • Fénix: ¡Uy! No sabes, como 2 horas.
  • Ella: ¡Perdón perdón! ¡Es que tuve que pasar a dejar a mi sobrino y se me hizo algo tarde! Pero ya voy.
  • Fénix: Mmm... ¿Como en cuanto llegas?
  • Ella: En 10 minutos.
  • Fénix: ¿Segura? Vale, aquí te espero pero estas "NO perdonada" y tendré que pensar en un castigo para ti.
  • Ella: ¡Ok! Llego rápido.

En este ejemplo, ella no supo minimizar el problema y yo aproveche para hacer juego y después podré ponerle algún castigo (obviamente algo divertido) para ver si logra ganarse mi perdón.

Buen ejemplo:

Me quedo de ver con una chica a las 12 y voy 20 minutos tarde. Le marco al celular...

  • Ella: Bueno...
  • Fénix: ¿Qué onda mi niña donde estas?
  • Ella: Pues aquí esperándote desde hace... (interrumpo)
  • Fénix: Si, lo sé. Pero no sabes lo que me pasó...
  • Ella: ¿Qué te paso?
  • Fénix: Nada, jaja. Llego en 10 ¡No te pongas punky! Además, punky no te ves bonita.

¡Listo! Llego tarde, bromeo con ello y además le digo que no se ponga "punk" (o "punky") porque se ve fea.

Esto último es una estrategia psicológica más poderosa que quizá toque en otra ocasión. Condicionas a la persona en cuestión a que si reclama algo, se verá mal o se verá fea, o estaría mostrando ser obsesiva, etc. Cualquier característica desagradable.

Otro ejemplo de esta estrategia:

Salgo con una chica y sin darse cuenta de que podría estar echándolo todo a perder, dice una de las típicas frases rompe-estados:

  • Ella: ¿Esto lo haces con todas o se lo dices a todas?
  • Fénix: Jajaja. ¡Serena morena! ¿Amaneciste insegura?

Claramente no quiero que ella siga con este tipo de preguntas, y sin llevarlo al plano serio, se lo hago saber. Además, le hago saber que parece insegura haciendo esas preguntas.

Un ejemplo similar:

  • Ella: ¿Y somos novios o que somos?
  • Fénix: ¡Ey!, Tranqui ya te quieres casar conmigo… ¿No tendré que huir de ti verdad?... Me dan miedo las niñas psicópatas.
  • Ella: … (la interrumpo)
  • Fénix: ¿Estas feliz no? Yo también, no te pongas psicópata aún.

Lo mismo que lo anterior, antes de volver a tocar ese tema, ella se pondrá en perspectiva y analizara si no está siendo muy psicópata. Como sea, se la pensará dos veces antes de preguntar lo mismo.

Nota: Este tipo de estrategias de confrontación no son mi estilo. Prefiero persuadir, disuadir y que todo se desarrolle de forma divertida. Pero en determinados momentos, es necesario ser así, porque si les dejáramos las riendas de la interacción, sin ellas saberlo, serian capaces de conducirlo todo al desastre. Es como un regaño a un niño antes de que crezca y se convierta en ladrón. Jaja ¿Exageré?

¡Éxito!

1 comentario :

  1. que barbarie nadie comenta caray!!! muy buen articulo como siempre bro me encanta la parte en donde le restas importancia a la contingencia y lo vuelves un factor que trabaja a tu favor en el juego...
    Vamos por El quinto man!!!jaja
    Atte:DPloohwermain

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