jueves, 17 de agosto de 2017

¿Cómo Multiplicar Tu Motivación Por 100 De Un Día Para Otro? (Esta Carta Te Hará Imparable)


Quiero que esta carta te sirva de motivación, y créeme, puede hacerlo. No la subestimes.

Pero antes, quiero explicarte de qué se trata, y por qué funciona. Te conviene saber y entender esto.

Siempre insisto con la idea de “trabajar en ti”, como la forma más efectiva, y sólida, no sólo de sentirte bien contigo mismo y crecer personalmente, sino también como forma de relacionarte mejor con los demás y experimentar un mayor éxito social.

Cosas como: No te quejes, trabaja en ti. ¿Quieres gustarle a la gente que a ti te gusta?, trabaja en ti. ¿Quieres que acabe un mal periodo?, trabaja en ti. ¿Quieres ser valorado?, trabaja en ti.

Ahora. Trabajar en ti podrían ser cosas como… Deja de perder valioso tiempo irrecuperable de tu vida pegado al celular o en las redes “sociales”…

Levántate más temprano, aunque tengas sueño, y ve a correr y a entrenar cada mañana...

Inscríbete a cursos, a clases, de lo que quieras. Lo que sea que te haga aprender más, y como extra, expandir tus círculos sociales…

Cambia el hábito de encontrar excusas a cada cosa, y empieza a buscar alternativas y soluciones…

Pregúntate si lo que ves en el espejo es lo que quieres ser, si te sientes orgulloso de en qué te estás convirtiendo, si estás aprovechando o desperdiciando la vida…

Pregúntate si estás dando lo que eres capaz de dar o te estás fallando a ti mismo…

Todo esto son ejemplos de “trabajar en ti”, y por definición, son difíciles, pero son reales. Y son la única forma de hacer cambios de verdad.

Aquellas personas que quieren, por ejemplo, bajar de peso, pero sin dieta, ni ejercicio, ni cambio de hábitos… ¿De verdad se creen ese cuento, o se lo quieren creer?

Aquellas personas que creen que lo merecen todo, sólo porque sí, y no se han detenido a mirar si tienen algo mínimamente valioso qué ofrecer… ¿En serio creen que así funciona?

Aquellas personas, que anhelan cosas, y quieren cambiar su vida, pero pasan más tiempo mirando memes que produciendo algo… Es demasiado inocente.

Se avanza y se triunfa, o se es holgazán y se fracasa, pero no ambas a la vez.

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Dicho esto, con este video quiero responder a una serie de preguntas:

“¿Cómo hago para cambiar si me es muy difícil?”, “¿Cómo dejo de ser flojo?”.

“¿Cómo trabajo en mí?”, “¿Cómo me recupero si ya me he abandonado?”.

“¿Cómo salgo de una situación extremadamente difícil?”, “¿Cómo recupero las ilusiones que tenía?”.

Pues mira. Con desapego entiendes que sólo tienes voluntad sobre tu voluntad, y sólo puedes cambiar lo que está en tus manos cambiar.

Algunas situaciones difíciles no dependen totalmente de nosotros, y aun así, siempre podemos hacer algo, movernos a otro lugar, o cambiar nosotros para cambiar nuestro entorno.

Estoy seguro de que en ti está el poder y la inteligencia para cambiar y afrontar, o superar con mucha más efectividad cualquier situación adversa.

Y si crees que no, te animo a que lo reconsideres hasta que creas que sí, porque si en algún momento te convences de que no tienes el poder para cambiar nada, en ese momento, pierdes el control de tu vida, y te conviertes en un frágil barquito de papel flotando en agua sus últimos minutos.

A veces, algunas situaciones son demasiado adversas, o no nos competen, y sólo tenemos un mínimo poder sobre ellas.

Pues con más razón debemos darlo todo, porque no estamos para desperdiciar recursos, en desidia, procrastinando, pretextando, o cualquier otra perspectiva inútil.

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Si ya intentaste cambiar algo, y no lo has logrado, o te quedas siempre a la mitad del camino, no es porque no puedas, sino porque no sabes muy bien cómo funciona la “motivación”, y se te acaba siempre antes de terminar.

¿Quieres entender cómo funciona la motivación, y cómo puedes aumentarla y multiplicarla por 100 de un día para otro? Entonces ve directo a la fuente de la motivación.

¿Quieres que una lámpara brille? Pues la conectas a la corriente. Si hay corriente, brilla. Y si no hay corriente, no brilla. Así de fácil.

Nosotros somos igual, y te explico: Cada cosa que hacemos. Cada cosa que no hacemos. Cada movimiento en nuestra vida. Está motivado por dos razones.

Primero: El dolor, el sufrimiento, la incomodidad, aquello a lo que le temes y de lo que deseas escapar.

Segundo: Tu felicidad, lo que amas, tus anhelos, tus ambiciones. Lo que más deseas lograr en la vida.

O sea. Por un lado está, aquello de lo que nos alejamos, y por otro, aquello que queremos alcanzar. Estas son las dos cosas que nos mueven en la vida.

Cuando te mueves, cuando trabajas por algo, es porque ambas cosas están presentes, recordándote los “motivos” para moverte.

Y, cuando dejas de moverte, es porque estás olvidando tus motivos. Estás olvidando qué querías y qué no querías.

Por ejemplo: Si eres infeliz, y sufres, y la pasas mal, pero estás tan acostumbrado a estar así, que ya no tienes problema con seguir ahí.

Otro ejemplo: Si ves tan lejos, tan difíciles, tan imposibles tus anhelos, que ya has empezado a plantearte tu vida sin ellos, y entonces, ya no tienes por qué avanzar.

Esto es bien peligroso, porque si te permites olvidar lo que deseas y lo que no deseas, ya no tienes por qué moverte.

Y entonces, tu fuego, tu brillo, tu ímpetu, tus ganas, tus ilusiones, desaparecen. Pero… ¿Qué queda de ti entonces?

¿Quieres recuperar las ganas, la motivación, los deseos, las ilusiones, el ánimo? Lo que debes hacer es recuperar tus motivos.

Debes recordar todo aquello que no quieres en tu vida y de lo que deseas alejarte, y también, todo aquello que deseas, que siempre has querido alcanzar.

Cuando no tengas motivación, cuando te sientas perdido, cuando no sepas qué rumbo lleva tu vida. Cuando quieras cambiar. Haz algo que te recuerde tus motivos.

Debes traer todo eso que deseas y lo que no deseas, al momento presente, y utilizar ambas imágenes de motivación.

Por eso. Si algo muy jodido pasó en tu vida, y duele, no lo desperdicies. Ahí está tu motivación. Si algo deseas con todas tus fuerzas, no renuncies. Ahí está tu motivación.

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Una de tantas formas efectivas de traer al presente tus motivos ya olvidados, es escribir una carta. Así de sencillo.

En la primera parte de esa carta, escribe todo lo que quieres. Pide todo lo que quieres. Como si fueras un niño escribiendo su carta a los Reyes Magos.

En esa carta, cada línea debe empezar por un “Quiero…”, y, valga la redundancia, quiero que pidas, tanto como puedas, tanto como quieras, tanto como desees. Pide.

No importa qué pidas. Simplemente, pide. La carta es para ti, y nadie más la verá si tú no quieres.

Pide lo que te gustaría tener, las experiencias que te gustaría vivir, aquello que te gustaría ser, lo que te gustaría lograr, lo que quieres sentir, cambiar.

Puedes describir lo que tú quieras. No importa. Tú pide, y escribe. Créeme. Gran parte de esto, vas a cumplirlo, pero ponte a escribir.

Pueden ser cosas como: “Quiero ser una persona muy sociable, y tener amigos y amigas por todos lados…”.

“Quiero sentirme tan atractivo, que muchas personas me inviten a salir todo el tiempo…”.

“Quiero tener alta inteligencia emocional… Quiero tener buenas relaciones con los demás, pero sobre todo con mi novio o mi novia…”.

“Quiero que mi cuerpo sea sexy, que la ropa me quede bien, que la gente voltee a verme con admiración o envidia…”.

“Quiero tener más tiempo libre, quiero salir, quiero conocer, quiero hacer cosas divertidas…”.

“Quiero cambiar, quiero dejar de ser como he sido hasta ahora. Quiero ser más inteligente y elegir a mejores personas en mi vida…”.

“Quiero sonreír. Quiero ser feliz. Quiero demostrarme que soy capaz. Quiero ser el mejor en lo que hago…”.

Nadie mejor que tú sabe qué es lo que más deseas, así que escríbelo. Simplemente, pide y escribe. Que no se te escape nada.

Escucha: Escribir esto detalladamente, con la misma ilusión con la que un niño escribe su carta a los Reyes Magos, te hará recordar tus motivos.

De esto se trata. De salir del limbo donde estás y recordar todo lo que estabas olvidando. Recordar todo lo que te mueve.

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Ahora, viene la segunda parte de la carta. Aquí es donde sabrás exactamente qué significa trabajar en ti.

Ahora cada línea debe empezar por un “Puedo…”. Y debes escribir, justamente, todo lo que puedes hacer.

Acciones, actitudes, cambios, para cumplir con todos los “Quiero…” de la primera parte de la carta.

Cosas como: “Puedo levantarme más temprano e ir a correr 30 minutos cada mañana…”.

“Puedo dejar de comer azúcares y porquerías, y empezar a respetar a mi cuerpo…”.

“Puedo ser más atrevido e intentar aquellas cosas que siempre me quedo con las ganas de hacer…”.

“Puedo dejar de ser impulsivo y empezar a pensar más, más veces…”.

“Puedo perdonar a quienes me hicieron daño, y pedir perdón, y tratar de reparar el daño que yo hice a otros…”.

“Puedo tratar de rodearme de las personas a las que admiro y de las que tengo mucho que aprender…”.

“Puedo volver a ser curioso, investigar cosas, hacer preguntas, leer más…”.

“Puedo tomar una pequeña caminata diaria para reflexionar sobre mi vida y sobre cada cosa que hago…”.

“Puedo alejarme de las cosas tóxicas que no me convienen y que no hacen bien a mi vida…”.

“Puedo ser más comprometido, disciplinado, y arriesgado, de ahora en adelante…”.

Nadie, mejor que tú, sabe de forma más precisa cómo trabajar en ti.

Yo puedo decirte “levántate más temprano…”. Y no. Quizás la forma que tú necesitas de trabajar en ti es “descansar bien”.

Sólo sé responsable y honesto con lo que escribas. Hazlo si quieres que la carta funcione.

Ahora. Justo al día siguiente… Haz todo lo que dijiste que podrías hacer, y hazlo todos los días. ¿Por qué? Por lo que quieres.

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¿Querías ejemplos de cómo recuperarte y trabajar en ti fuese la situación que fuese? Aquí están. Ahora es tu turno.

Recuerda. Lo peor que puedes hacer es aceptar y acostumbrarte a vivir con lo que no deseas.

Lo peor que puede pasarte, es olvidar lo que sí deseas, o creer que no puedes, o que no lo mereces, y renunciar a ello. Y entonces sí: Ya no tienes razones para moverte.

Lo más importante, es mantener muy vivo y muy presente el recuerdo de lo que sí deseas, y aunque no lo creas, también es importante mantener vivo el recuerdo de lo que no deseas.

Es así como te motivarás y te obligarás a cambiar, a continuar, a perseverar, a moverte cuando más lo necesitas.

Hazlo. Escribe esta carta. ¿Qué tienes que perder si no sirve?, ¿un par de horas? Y si sí funciona, ¿sabes lo que tienes por ganar?

Te verás obligado a salir de tu no tan confortable zona de confort. Pero qué crees, que todo lo que no deseas, está dentro de tu zona de confort, y lo que sí deseas, está fuera.

Sé que lo más fácil, es que terminando este video, busques alguna distracción y no escribas nada. Está bien. Pero que sepas que las distracciones, te mantienen ausente de tu propia vida.

Tienes que moverte. Y para hacerlo tienes que recordar los motivos que te hacen querer moverte. Hazlo. Recuérdalos, y muévete. ¡Arre!

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